
Basavilbaso, en el centro de Entre Ríos, se ganó un lugar entre los destinos más elegidos para quienes buscan escapar del ritmo de las grandes ciudades durante un fin de semana largo. Con una marcada identidad ferroviaria, una rica herencia cultural y un complejo de termas que atrae visitantes de distintas provincias, la ciudad ofrece una combinación de historia, descanso y actividades para toda la familia.
A poco más de tres horas de CABA, este rincón del litoral invita a bajar el ritmo y disfrutar de una experiencia diferente. Su crecimiento estuvo estrechamente ligado al desarrollo del tren, un legado que todavía forma parte de su paisaje urbano y de la vida cotidiana de sus habitantes.

Por qué este Basavilbaso es conocido como la Capital del Riel
La historia de la ciudad comenzó a consolidarse en 1887 con la llegada del ferrocarril a la estación Gobernador Basavilbaso. A partir de entonces, el tren se convirtió en el motor del desarrollo económico y social de la localidad, transformándola en un punto estratégico para la región.
Ese vínculo le valió el reconocimiento como la Capital del Riel, una denominación que aún hoy refleja la importancia que tuvo la actividad ferroviaria en la zona. Quienes visitan la ciudad pueden recorrer el antiguo predio ferroviario y descubrir parte de ese pasado que marcó a generaciones enteras.
Uno de los lugares más visitados es el Museo Ferroviario, ubicado donde funcionó la histórica estación. Allí se conservan objetos, documentos y elementos que permiten reconstruir el papel que desempeñó el tren en el crecimiento de Basavilbaso y de buena parte de Entre Ríos.
La ciudad también integra el circuito de colonias judías entrerrianas. Sinagogas, sitios históricos y el Cementerio Israelita forman parte de un recorrido cultural que permite conocer una de las corrientes migratorias más importantes de la provincia.
Termas y relax: los principales atractivos de este rincón litoraleño
Si bien su perfil ferroviario sigue siendo uno de sus sellos distintivos, el gran atractivo turístico actual son las Termas de Basavilbaso. El complejo se encuentra junto a la Ruta Provincial 20 y ofrece un entorno rodeado de naturaleza y tranquilidad.
Las aguas termales salinas son el principal atractivo para quienes buscan descanso. El predio cuenta con piscinas al aire libre y también piletas cubiertas, una ventaja que permite disfrutar de las instalaciones durante gran parte del año, incluso en jornadas de bajas temperaturas.

Pensado para una escapada en familia, el complejo dispone además de sectores recreativos para niños y diferentes opciones de alojamiento, entre ellas bungalows y espacios preparados para estadías de varios días.
Qué actividades se pueden realizar durante un fin de semana de descanso
Además de disfrutar de las termas, los visitantes pueden recorrer los principales puntos históricos de la ciudad, conocer el patrimonio ferroviario local y explorar los espacios vinculados a la colectividad judía que dejó una huella profunda en la región.
Las caminatas al aire libre, las visitas culturales y las jornadas dedicadas al descanso forman parte de una propuesta ideal para quienes buscan desconectarse de la rutina sin recorrer largas distancias. La hospitalidad de los habitantes y el entorno apacible completan la experiencia.
Basavilbaso aparece así como una alternativa diferente dentro de Entre Ríos, con atractivos que combinan historia, bienestar y naturaleza. Un destino perfecto para quienes desean aprovechar un descanso corto y regresar renovados.
Cómo llegar a Basavilbaso desde CABA
Llegar a Basavilbaso, en el centro de Entre Ríos, es sencillo para quienes viajan en auto desde la Ciudad de Buenos Aires. El recorrido tiene una extensión de entre 315 y 325 kilómetros, según el trayecto elegido, y demanda aproximadamente 3 horas y 20 minutos a 3 horas y 40 minutos de viaje.
La ruta más utilizada consiste en tomar la Autopista Panamericana (Ruta Nacional 9) en dirección a Zárate, continuar por la Ruta Nacional 12 atravesando el complejo Zárate-Brazo Largo y luego incorporarse a la Ruta Nacional 14 rumbo a Entre Ríos. Desde allí, se accede a Basavilbaso a través de la Ruta Provincial 20, que conecta directamente con la ciudad.


















