Aguas color esmeralda y paisajes hipnóticos: dónde queda este destino de Brasil que abarca parte de Río de Janeiro y São Paulo

El país se perfila como uno de los más visitados para estas vacaciones de verano 2026, ya que ofrece playas paradisíacas y actividades para todos los gustos.

Costa Verde, Brasil.
Costa Verde, Brasil. Foto: Freepik.

Uno de los lugares más paradisíacos de Brasil es la Costa Verde. Este destino, que combina selva atlántica, montañas y playas con aguas color verde esmeralda, abarca parte de Río de Janeiro y São Paulo, y ofrece paisajes ideales para descansar y explorar en vacaciones.

Entre sus puntos más destacados se encuentran las islas Angra dos Reis, famosa por sus paseos en barco; Ilha Grande, un paraíso natural con senderos y playas como la reconocida Lopes Mendes; y Paraty, una ciudad colonial que combina historia, gastronomía y actividades al aire libre.

Costa Verde, Brasil. Foto: Freepik.

Además, más cerca del sur se encuentran Trindade y Ubatuba, sitios con playas soñadas, piscinas naturales y escenarios perfectos para los amantes del surf.

Si bien la Costa Verde es una zona que se disfruta todo el año, la mejor época para visitarla es entre los meses de septiembre y marzo, cuando el clima es más cálido y estable. Un lugar perfecto para quienes buscan naturaleza, mar y una experiencia brasileña auténtica.

Costa Verde, Brasil. Foto: Freepik.

Playas infinitas y doradas: el pueblito escondido de Brasil donde la paz y la armonía es total

Comienzan los planes para las vacaciones de verano y muchos argentinos buscan un lugar en Brasil para poder distenderse y alejarse del ruido y las grandes aglomeraciones. Por suerte, todavía existen lugares que parecen detenidos en el tiempo, con atardeceres rojos y románticos, playas interminables y arena dorada.

Uno de ellos es Jericoacoara, un pequeño pueblo en el estado de Ceará, al noreste de Brasil, que parece haber sido diseñado para quienes buscan descanso absoluto, contacto con la naturaleza y playas vírgenes.

Jericoacoara, Brasil Foto: Wikipedia.

Este paraíso, conocido simplemente como “Jeri” por los locales, es tan remoto que no tiene calles asfaltadas, ni vehículos convencionales. Solamente puede llegarse tras atravesar las dunas arriba de camiones de arena, lo que reduce considerablemente el turismo masivo y protege su atmósfera tranquila y natural.

El clima de este lugar es cálido y seco todo el año, ideal para quienes aman el sol constante, las actividades al aire libre y la playa llena de peces con agua cristalina y profunda. Además, uno de los grandes atractivos de Jericoacoara es el Sunset Dune, es la duna gigante donde cada tarde se reúnen viajeros de todo el mundo para ver caer el sol detrás del horizonte. El silencio, el viento suave y el color dorado de la arena crean una experiencia casi mágica.

Jericoacoara, Brasil Foto: Wikipedia.

Sin embargo, las dunas no solo son un atractivo visual, sino que también se puede practicar sandboard, caminar al amanecer o simplemente contemplar el paisaje. La playa principal, por su parte, se extiende por kilómetros sin interrupciones y sin grandes multitudes.

Es común ver a personas practicando yoga, meditando o leyendo un libro al sonido del mar, rodeadas solo por la inmensidad del paisaje.