El enigmático hotel de Mar del Plata al que “se lo traga la tierra”: una construcción única que atrapa visualmente
Ubicado en los Acantilados del Sur, esta construcción impacta a primera vista por su diseño: un volumen de hormigón y vidrio inclinado hacia el océano, como si toda la estructura buscara fundirse con el mar.

En Mar del Plata existe una obra arquitectónica que desafía las leyes de la naturaleza y se roba todas las miradas. Nació como una casa privada, pero el destino y el propio carácter del proyecto la transformaron en un hotel único, con una estética tan singular que da la sensación de que “se lo traga la tierra”.
Se trata de Locus Solus, un hotel ubicado en los Acantilados del Sur que impacta a primera vista por su diseño: un volumen de hormigón y vidrio inclinado hacia el océano, como si toda la estructura buscara fundirse con el mar.

La historia de Locus Solus, el enigmático hotel de Mar del Plata que parece hundirse en la tierra
Todo comenzó en febrero de 2019, cuando la idea inicial no era la de un hotel, sino la de una casa-refugio frente al mar. Una vivienda abierta a la naturaleza, con un jardín tropical en su corazón y visuales al horizonte desde cada rincón.

Julieta, arquitecta y creadora del proyecto, concibió la casa de manera integrada al paisaje: inclinada hacia el océano, casi como un gesto permanente de contemplación.
Sin embargo, a fines de 2020, el rumbo cambió. En diciembre de ese año, al finalizar la estructura de hormigón, la obra parecía ser algo más. Su escala, su impronta arquitectónica y la vista privilegiada al mar inspiraron una nueva visión: convertir aquella casa soñada en un hotel boutique singular.

El nombre Locus Solus no es casual. Proviene de la novela homónima de Raymond Roussel, que describe una finca donde lo extraordinario y lo poético conviven. Ese espíritu literario se trasladó al proyecto, que comenzó a pensarse como una experiencia artística, sensorial y contemplativa.
La arquitectura terminó de definirse con claridad: un volumen de hormigón y vidrio que se inclina hacia el océano, mientras que en su interior una jungla ornamental se mezcla con la luz natural, generando una atmósfera envolvente y casi onírica.

Hoy, aquella casa frente al mar es un hotel con quince habitaciones, piscina con reflejo del cielo, spa, restaurante, gimnasio y una sala de lectura ubicada en el lobby. Pero, más allá de los servicios, Locus Solus conserva su esencia original: sigue siendo una casa pensada para conectar con lo esencial, en diálogo permanente con la naturaleza.
Ubicado en los Acantilados del Sur, Locus Solus abre sus puertas como un destino distinto, donde lujo, arte y paisaje se fusionan en una experiencia que parece suspendida entre la tierra y el mar.



















