Este increíble pueblo se ubica al pie de las imponentes Sierras de los Comechingones. Foto: Merlo Turismo.
Este increíble pueblo se ubica al pie de las imponentes Sierras de los Comechingones. Foto: Merlo Turismo.

¿Quién dijo que la tercera edad no puede ser sinónimo de disfrute? Los jubilados, después de toda una vida de trabajo, se lo merecen más que nadie. Ahora bien, a la hora de planear viajes durante esta etapa, se suelen valorar aspectos clave como tranquilidad, descanso y buena infraestructura. En Argentina existe un pueblito que reúne todo esto y, además, cautiva con su belleza natural.

Vacaciones para jubilados: el pueblito de Argentina que enamora

Se trata de una ciudad que conserva intacta su esencia de pueblo, marcada por la calma y el contacto con la naturaleza, y que se ganó el corazón de los mayores de 60 años: Merlo, en San Luis. Este destino pintoresco combina paisajes serranos, propuestas culturales y una atmósfera única que invita a bajar el ritmo, desconectar y disfrutar sin apuros.

Dique Piscu Yaco, Merlo, San Luis. Foto: Instagram @merloturismosl

Ubicada en el Valle del Conlara, a 190 kilómetros de la ciudad de San Luis y a unos 780 de la Ciudad de Buenos Aires, Villa de Merlo es famosa por su reconocido microclima y su entorno montañoso. La localidad ofrece una gran variedad de senderos naturales, arroyos, cascadas y miradores panorámicos, ideales para paseos tranquilos y al aire libre.

Uno de sus grandes diferenciales es el clima. Para quienes sufren dolores articulares o malestar en los días húmedos, Merlo se presenta como una opción ideal: el ambiente es prácticamente seco y la temperatura media anual ronda los 20 °C. En verano, los registros suelen oscilar entre los 18 °C y los 33 °C, mientras que en invierno varían entre los 4 °C y los 17 °C, con la postal extra de las sierras ocasionalmente nevadas.

El secreto de este microclima está en las Sierras de los Comechingones, que funcionan como una barrera natural frente a las corrientes de aire húmedas del Atlántico. Este “filtro” natural permite que la ciudad cuente con un aire más puro y un entorno libre de contaminación, uno de los motivos por los que tantos visitantes eligen volver.

Merlo, San Luis. Foto: Instagram @merloturismosl

Además de su entorno natural, el centro de Merlo conserva un encanto especial. Sus calles tranquilas, plazas cuidadas y veredas arboladas invitan a caminar sin apuro, sentarse en un café o recorrer ferias de artesanos y pequeños comercios. Es un lugar ideal para quienes buscan descanso, buena gastronomía y espacios para socializar en un entorno relajado y seguro.

Para los jubilados, Merlo ofrece múltiples actividades pensadas para disfrutar con calma. Las caminatas suaves por parques y reservas naturales, los paseos por miradores accesibles como el Mirador del Sol o las visitas a balnearios tranquilos permiten conectar con la naturaleza sin grandes exigencias físicas. También hay excursiones cortas y recorridos panorámicos que se adaptan a distintos niveles de movilidad.

A esto se suma una agenda cultural y recreativa que incluye museos, centros culturales, espectáculos, talleres y encuentros sociales. Muchos jubilados eligen Merlo para pasar temporadas largas, aprovechar el aire puro, mantener una rutina activa pero relajada y compartir actividades en comunidad. En ese equilibrio entre descanso, naturaleza y vida social, la ciudad se consolida como uno de los destinos más elegidos para disfrutar plenamente esta etapa de la vida.

Merlo, San Luis. Foto: Canal26.com

Qué pueden hacer los jubilados en Merlo, San Luis

  • Dique Piscu Yaco: un espacio ideal para disfrutar de la naturaleza, caminar por la costa, descansar a la sombra y contemplar el paisaje serrano. Sus aguas tranquilas y el entorno verde lo convierten en un paseo perfecto para ir sin apuros.
  • Filo de Merlo (en auto o micro): un recorrido panorámico imperdible que permite acceder cómodamente a distintos miradores, como el Mirador del Sol, desde donde se obtienen vistas espectaculares del Valle del Conlara y atardeceres inolvidables. Además, arriba del filo se puede disfrutar de un café.
  • Reserva Florofaunística de Rincón del Este: un área natural protegida ideal para caminatas suaves, observación de flora y fauna autóctona y contacto directo con el entorno serrano, en un ambiente tranquilo y cuidado.
  • Pasos Malos: un lugar muy elegido para pasear, refrescarse en verano y disfrutar del sonido del agua y la sombra de los árboles, perfecto para un descanso relajado.
  • Recorrer el centro: caminar por sus calles pintorescas, visitar ferias artesanales, sentarse en cafés y disfrutar del clima serrano hacen del centro de Merlo un plan simple y encantador, ideal para disfrutar a cualquier hora del día.
Pasos Malos, Merlo, San Luis. Foto: Canal26.com

La historia de Merlo, San Luis

El origen del nombre, Merlo, es en honor a Pedro Melo de Portugal. La ciudad se caracteriza por tener uno de los mejores microclimas en el mundo, lo que la lleva a que ser la ciudad con mejor calidad ambiental del país.

Situándonos a principios del siglo XVI, se encuentran los primeros registros históricos de la zona. En sus inicios, estas tierras fueron habitadas por los Comechingones y luego tomadas por Tomás Fernández. Luego de su fallecimiento, cede una parte en capellanía a los Padres de Dominicos de San Luis, en donde se irían asentando los primeros vecinos.

Para 1794 ya se trabajaba en la idea de fundar una villa. Es así que en 1797, el Marqués de Sobremonte funda Villa de Melo, como nombramos al inicio, en honor a Pedro Melo de Portugal. Con el paso del tiempo se iría trasformando en lo que hoy se conoce como Villa de Merlo.

Merlo, San Luis. Foto: Instagram / turismomerlo.
Merlo, San Luis. Foto: Instagram / turismomerlo.

A partir de 1880, en Argentina se produjo una inmigración europea que trajo un gran cambio cultural, generando un gran crecimiento en la zona. En el transcurso de los años ‘20 se dio lugar a la industria turística merlina, creando así un camino fuerte, formando una base sólida de la economía local y regional. Las personas de alto poder adquisitivo viajaban a Merlo con un fin medicinal, buscando aliviar enfermedades respiratorias. Gracias a esto, con el tiempo, se dio comienzo a hosterías y hoteles, ya que al principio la gente se hospedaba en las casas de los lugareños.

El Hotel Piedra Blanca fue el primero en instalarse, ofreciendo una gran variedad de servicios de lujo para la época, contando con un casino, pileta de natación, fiestas campestres y excursiones como cabalgatas.

Para 1999 se la declaró como ciudad, ya con el nombre oficial de Ciudad Villa de Merlo. Hoy en día, la oferta hotelera cuenta tanto con opciones en el centro de la ciudad como en las afueras, la mayoría pensados en generar un fácil acceso a los principales atractivos turísticos.