Carnaval de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy.
Carnaval de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy. Foto: Prensa Jujuy.

Cuando se habla de los festejos de Carnavales en Argentina, muchas miradas se dirigen automáticamente al litoral. Sin embargo, Jujuy ocupa un lugar destacado con una propuesta que va mucho más allá del espectáculo: un Carnaval profundamente ligado a la identidad, la memoria colectiva y las tradiciones ancestrales.

En pueblos y ciudades de la provincia, el Carnaval se vive como un ritual compartido. El desentierro del diablo, las comparsas barriales, la música que baja desde los cerros y los trajes cargados de color conforman una celebración que se transmite de generación en generación y que convive, al mismo tiempo, con escenarios formales y grillas artísticas de gran convocatoria.

Carnaval de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy. Foto: Prensa Jujuy.

Carnaval 2026 en Jujuy: fechas y actividades principales

De acuerdo con calendarios orientativos difundidos por municipios y organismos provinciales, el Carnaval 2026 en Jujuy contará con actividades que se extenderán desde fines de enero hasta comienzos de marzo, según la localidad.

El eje simbólico seguirá siendo el desentierro del diablo, que marca el inicio del ciclo carnavalero, y su posterior entierro, cuando la celebración llega a su fin.

Carnaval de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy. Foto: Argentina.gob.ar.

En San Salvador de Jujuy, San Pedro, Palpalá y Perico, se esperan corsos con comparsas tradicionales y agrupaciones invitadas, donde se mezclan bombos, sikus, bronces y cumbia norteña. Estos encuentros reúnen a distintas generaciones y combinan lo popular con propuestas artísticas organizadas.

En la Quebrada de Humahuaca, declarada Patrimonio de la Humanidad, el Carnaval adopta un tono más comunitario. Allí predominan las celebraciones diurnas, la harina, la albahaca y los rituales familiares, con la Pachamama como figura central.

Carnaval de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy. Foto: Argentina.gob.ar.

La grilla artística del Carnaval jujeño suele incluir artistas de renombre nacional junto a referentes regionales, una combinación que busca atraer público sin desplazar las expresiones locales. Si bien los nombres pueden ajustarse con el correr de los meses, la provincia apuesta a mantener ese equilibrio como política cultural.

Además de los corsos y los shows, el Carnaval se completa con ferias de artesanos, gastronomía típica (con tamales, humitas y platos regionales), actividades para chicos y circuitos turísticos especiales. El movimiento impacta de manera directa en la hotelería, el transporte y el comercio local.

Carnaval de la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy. Foto: Prensa Jujuy.

Como todo evento masivo, el crecimiento del Carnaval también plantea la necesidad de cuidar las tradiciones frente a la demanda turística, el impacto económico en comunidades pequeñas y la logística en un territorio extenso. Entre lo ritual y lo festivo, Jujuy sostiene una propuesta que no pierde raíz, y que reafirma su lugar como uno de los carnavales más auténticos de la Argentina.