El pueblo ideal para picadas
El pueblo ideal para picadas Foto: Foto generada con IA

A poco más de una hora de la Ciudad de Buenos Aires existe un destino que logró algo poco común: convertirse en una capital gastronómica sin grandes restaurantes de lujo, sin shoppings y sin cadenas internacionales. En este pueblo bonaerense, la experiencia gira alrededor de una sola mesa, larga y abundante, repleta de sabores intensos. Hablamos de Tomás Jofré, el lugar donde las picadas son la protagonista absoluta y el ritual de comer se vuelve una verdadera atracción turística.

Ubicado en el partido de Mercedes, Tomás Jofré es un pequeño pueblo rural que supo reinventarse gracias a la gastronomía. Con calles tranquilas, casas bajas y un entorno campestre, recibe todos los fines de semana a miles de visitantes que llegan con un solo objetivo: sentarse durante horas a disfrutar de una picada interminable.

Por qué Tomás Jofré se volvió famoso por sus picadas

Lo que distingue a este pueblo no es solo la calidad de los productos, sino su forma de servirlos. En Tomás Jofré la picada no es una entrada, es el plato principal y, muchas veces, el único. Las mesas se llenan de:

  • Salames quinteros
  • Quesos artesanales de distintas maduraciones
  • Jamón crudo y cocido
  • Bondiola, lomito y mortadela
  • Aceitunas, escabeches y panes caseros

Todo llega sin apuro, en rondas constantes, invitando a comer lento y compartir. La experiencia se completa con vino tinto, soda bien fría y sobremesas largas que pueden durar toda la tarde.

Llegar a Tomás Jofré desde la Ciudad de Buenos Aires es muy sencillo Foto: NA

Un polo gastronómico en pleno campo bonaerense

A pesar de tener menos de 300 habitantes, Tomás Jofré concentra más de veinte restaurantes y casas de comidas. Muchos de ellos funcionan en antiguas casonas recicladas, con patios, galerías y mesas al aire libre. No hay menú sofisticado ni platos minimalistas: acá manda la abundancia y el sabor.

La mayoría de los restaurantes trabajan con sistema de menú fijo, donde la picada es el centro y luego llegan pastas caseras, carnes y postres tradicionales. Sin embargo, para muchos visitantes, la picada es tan completa que no necesitan seguir comiendo.

Turismo de cercanía y escapada perfecta de fin de semana

Una de las claves del éxito de Tomás Jofré es su ubicación. Desde Capital Federal o el Gran Buenos Aires se llega fácilmente en auto por la Ruta 5. Esto lo convirtió en uno de los destinos favoritos para escapadas de domingo, feriados y fechas especiales.

El plan es simple: almorzar tranquilo, caminar por el pueblo, comprar productos regionales y volver a casa sin prisas. En los alrededores se pueden encontrar almacenes de campo donde comprar quesos, dulces, salamines y pan casero para llevar.

Tomás Jofré. Foto: NA
Tomás Jofré. Foto: NA

Mucho más que comida: tradición y cultura rural

Aunque la gastronomía es el imán principal, Tomás Jofré conserva su identidad rural. Pasear por sus calles es reencontrarse con una Argentina más calma, donde el tiempo parece detenerse. Durante el año se organizan eventos, ferias y celebraciones que refuerzan el vínculo con las tradiciones del campo.

El pueblo también cuenta con una antigua estación de tren restaurada y espacios verdes ideales para caminar o descansar después de una comida abundante.

Por qué todos hablan de Tomás Jofré

Redes sociales, reseñas y recomendaciones boca a boca hicieron que este pequeño pueblo se transformara en un fenómeno. Muchos lo definen como “el lugar donde mejor se come sin apuro”. Otros, como el sitio ideal para descubrir qué es una verdadera picada argentina.

Lo cierto es que Tomás Jofré no necesita grandes atracciones: le alcanza con una buena mesa, productos de calidad y el espíritu de compartir. Y quizás por eso, quien va una vez, siempre quiere volver.

Cómo llegar a Tomás Jofré