Única en el mundo: la galería de arte en Buenos Aires que se adentra al mar y asombra a millones de turistas
Ubicada en la escollera del puerto de Quequén, esta propuesta fascinante combina el arte, paisajes increíbles y toda la cultura argentina en un solo lugar.

El arte transforma los espacios y tiene la capacidad de resignificar hasta el paisaje más cotidiano. Las pinturas y visuales pueden expresarse en cualquier lado y tienen el potencial de crear un espacio cotidiano en una experiencia única, ya sea en una galería, en un mural o hasta debajo del mar.
Esto mismo ocurre en la ciudad de Quequén, donde una intervención artística logró algo único en el mundo: crear una galería a cielo abierto que se adentra en el mar y se convierte en una de las propuestas más impresionantes para los turistas y los amantes de lo extravagante.

La historia comenzó en 2018, cuando la artista Jaquelina Abraham diseñó, junto a la Escuela Municipal de Arte de Necochea, el mural “Reflejos” sobre la escollera Sur del Puerto de Quequén. La obra, de más de 1.040 metros cuadrados, representa escenas vinculadas a la actividad portuaria, la fauna marina y el entorno natural característico de la región. Con el tiempo, se convirtió en un símbolo local y fue reconocida como patrimonio cultural y turístico.
Una galería de arte mar adentro: cómo fue la expansión del mural de Quequén
Al ser una propuesta vieja y erosionada por el movimiento del mar, a principios de este año, el mural fue restaurado por el artista visual Hernán Ricaldoni junto a un equipo integrado por Agustina Piperata, Lisandro Álvarez, Tiara Laluk, Karen Álvarez, Lucía Rossi y Avril Saibebe, con la participación de vecinos de la zona.
La renovación no sólo recuperó los colores originales de la obra, sino que también sumó 400 metros adicionales de arte sobre los llamados core-locs, estructuras de hormigón utilizadas para disipar la energía de las olas. La inauguración se realizó el 2 de marzo, en el marco del 32° aniversario del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén.

Con esta ampliación, el recorrido artístico supera los 1.400 metros y se extiende literalmente sobre el mar, lo que la convierte en una pintura única en el mundo. Además, la obra puede recorrerse a lo largo de toda la escollera, donde los visitantes van a sacarse fotos, tomar mate y disfrutar de las pinturas, el paisaje y el sonido del océano. En cada bocanada de aire se respira la pureza, y en cada pincelada hay una historia contada.
Bautizada como “Galería Mar Adentro”, esta intervención se consolidó como una postal emblemática de Quequén y Necochea, pero también como un atractivo cultural de alcance nacional.
Uno de los aspectos más importantes del proyecto es su carácter dinámico, ya que las condiciones del entorno (con el rebote del viento, la salinidad y la humedad generada por el mar), genera un desgaste natural sobre las pinturas. Pero lejos de ser un problema, este concepto forma parte de la obra en sí, ya que permite que el mural evolucione con el tiempo y se mantenga vigente.

















