Argentina se proyecta como polo estratégico del turismo de cruceros con cifras récord y un nuevo destino: Mar del Plata
El Secretario de Turismo y Ambiente Daniel Scioli destacó los avances en este rubro, con la incorporación de la ciudad balnearia como polo estratégico para la actividad.

En el marco de una nueva edición de Seatrade, la feria de cruceros más importante del mundo, el secretario de Turismo y Ambiente de la Nación, Daniel Scioli, presentó los avances y metas de la Argentina para consolidar su presencia en este mercado global.
Con un objetivo claro de promocionar los puertos nacionales, el funcionario destacó que el sector se encamina a movilizar a 700,000 turistas de diversas partes del mundo hacia destinos clave como Buenos Aires, Puerto Madryn y Ushuaia.
Ushuaia y el auge del turismo antártico
La ciudad de Ushuaia se mantiene como un pilar fundamental para el turismo de expedición. Según las cifras compartidas por Scioli, el puerto cuenta con más de 500 recaladas programadas para llegar a la Antártida, reafirmando su posición como puerta de entrada privilegiada al continente blanco.
La incorporación de Mar del Plata
La gran novedad de esta presentación internacional ha sido la confirmación de Mar del Plata como una nueva alternativa para las rutas de cruceros. Una compañía naviera ya ha formalizado la reserva de muelle para el 20 de octubre de este año. Además, se han programado dos paradas adicionales para el mes de marzo, coincidiendo con el regreso de las embarcaciones desde la Antártida.
Además, Argentina proyecta batir un récord histórico en la llegada de ciudadanos norteamericanos. Este flujo incluye tanto turismo corporativo como viajeros que priorizan la seguridad y la calidad del servicio. Scioli atribuyó este dinamismo a la política de “cielos y mares abiertos” impulsada por el presidente Javier Milei, la cual busca facilitar la conectividad y la inversión en el sector.

El secretario concluyó enfatizando la visión social de esta expansión económica: el gran objetivo de la gestión es fomentar el ingreso de visitantes bajo la premisa de que “donde hay un turista, se genera trabajo”.



















