En una final inolvidable, Carlos Alcaraz derrotó a Djokovic y se consagró campeón del Australia Open
Con una actuación consagratoria en Melbourne, Carlos Alcaraz venció a Novak Djokovic y se coronó campeón del Abierto de Australia, convirtiéndose a los 22 años en el tenista más joven en ganar los cuatro Grand Slams.

El tenista español Carlos Alcaraz hizo historia este domingo y escribió una de las páginas más gloriosas de su carrera profesional, al derrotar al serbio Novak Djokovic y consagrarse campeón del Abierto de Australia, en una final inolvidable en Melbourne.
Con apenas 22 años, el oriundo de Murcia se convirtió en el campeón más joven en ganar los cuatro Grand Slams y estiró su impecable récord en finales de majors a un impactante 7-0, además de frustrar el sueño del serbio de alcanzar su título número 25 de Grand Slam.

Dos mundos enfrentados: la pasión de una final inolvidable
El duelo enfrentó dos mundos: la experiencia, la jerarquía y la mente indestructible de Djokovic frente al despliegue físico, la frescura y la intensidad del joven español. Incluso después de haber disputado la semifinal más larga en la historia del torneo, Alcaraz llegó entero al partido decisivo y terminó imponiendo condiciones.
El encuentro comenzó con dominio del serbio, que se llevó el primer set por 6-2, mostrando su habitual solidez desde el fondo de la cancha. Sin embargo, a partir de allí el partido cambió de manos. La energía de Djokovic empezó a menguar ante un Alcaraz descomunal, capaz de llegar a bolas imposibles y de sostener intercambios larguísimos sin perder precisión.
El segundo y el tercer set fueron un festival del español. Con múltiples quiebres y puntos dignos de colección, Alcaraz se impuso por 6-2 y 6-3, desplegando un tenis agresivo y variado que desbordó al serbio. Desde las tribunas, Rafael Nadal seguía atento cada punto, aprobando con gestos y aplausos la actuación del que muchos ya señalan como su heredero natural.
Djokovic reaccionó en el cuarto set, recuperando sensaciones y llegando a igualar el marcador 5-5. Pero en el momento clave, Alcaraz volvió a golpear: rompió el saque de Nole y cerró el partido tras un último game frenético, levantando por primera vez el trofeo del Abierto de Australia.
La hazaña tuvo repercusión inmediata. Incluso la Casa Real española destacó su victoria en redes sociales con un mensaje claro: “Premio a no rendirse nunca”.
Con este título, Alcaraz suma el Australian Open a un palmarés ya impresionante: una medalla de plata olímpica, seis Grand Slams, ocho Masters 1000, varios títulos ATP 500 y 250. El presente es suyo y el futuro, también.
















