Inversion millonaria: cómo será la mina subterránea de última generación aprobada por el RIGI que se construirá en San Juan
Una inversión superior a US$ 665 millones, impulsada por Aisa Group y aprobada bajo el RIGI, promete modernizar la minería sanjuanina mediante tecnología de oxidación a presión y la generación de miles de empleos locales.

Una inversión de alta complejidad que se realizará en la provincia de San Juan podría transformar el paradigma minero de la región. Se trata del proyecto Carbonatos Profundos, recientemente aprobado por el RIGI (Régimen de incentivo a las grandes inversiones), que contempla un desembolso superior a 665 millones de dólares.
La iniciativa incluye la incorporación de una planta de oxidación a presión, una tecnología de punta en el mercado que permitirá procesar minerales refractarios y posicionará al país entre aquellos con mayor capacidad industrial aplicada a la minería aurífera.
La llegada de capitales se da de la mano de Aisa Group. La compañía refuerza sus apuestas en el desarrollo productivo de la región con un plan estratégico a largo plazo.

“Con esto se refuerza nuestro enfoque de largo plazo orientado a convertir grandes inversiones en desarrollo sostenible, empleo calificado e innovación para la Argentina”, aseguraron desde la compañía.
Además, destacaron las facilidades que implica el RIGI: “La formalización del ingreso al RIGI -aprobación que había sido anticipada por el ministro de Economía, Luis Caputo, a fines de diciembre de 2025- representa un hito institucional determinante para la puesta en marcha integral del proyecto”, y añadieron que “otorga previsibilidad normativa, estabilidad de largo plazo y un marco adecuado para una inversión de gran escala, intensiva en tecnología, capital y conocimiento”.
El avance industrial promete transformar el sector minero en San Juan, que se consolida como un polo del desarrollo productivo minero en la región.

Juan José Retamero, titular de Aisa Group, señaló: “La incorporación de Carbonatos Profundos al RIGI no es solo un paso administrativo. Es la confirmación de que, cuando existen reglas claras y una visión de largo plazo, es posible transformar el presente productivo del país en una plataforma de futuro”.
“Este proyecto refleja nuestro propósito como Grupo: recuperar el valor de la excelencia como motor de innovación y convertir lo que parecía inalcanzable en una oportunidad concreta de progreso para todos, favoreciendo el desarrollo regional”, concluyó el empresario.
Los efectos de la inversión

El diseño de desarrollo prevé un alto componente de trabajo argentino para la concreción del proyecto. Proveedores y servicios locales tendrán una participación mayoritaria y un impacto relevante en términos de empleo calificado, transferencia de conocimiento y fortalecimiento del entramado productivo regional.
De cumplirse las predicciones, la etapa de construcción precisará entre 1.000 y 1.500 puestos de trabajo, mientras que la operación generará alrededor de 600 empleos directos permanentes.
Desde Aisa Group destacaron que el ingreso de Carbonatos Profundos al RIGI marca el inicio de una nueva etapa para Gualcamayo y para la minería argentina, basada en una visión industrial, tecnológica y de largo plazo, que articula inversión, desarrollo territorial y compromiso con los más altos estándares operativos.



















