Día del Músico: con guiños al pasado y nuevas voces mainstream, quiénes son los artistas más escuchados en Argentina
Cada 23 de enero, el Día del Músico invita a mirar el presente musical argentino con una mirada enfocada en la historia. Del legado de Luis Alberto Spinetta a los artistas que actualmente lideran plataformas y escenarios, un recorrido por una música diversa, popular y en constante transformación.

Cada 23 de enero, la música argentina se detiene por un momento para mirarse a sí misma. No es una fecha cualquiera: el Día del Músico coincide con el nacimiento de Luis Alberto Spinetta, una de las figuras más influyentes de la cultura nacional. Su legado excede generaciones, géneros y modas, y funciona como un hilo invisible que conecta el pasado con el presente sonoro del país.
Spinetta no fue solo un compositor brillante ni un guitarrista excepcional. Fue, sobre todo, una manera de entender el arte. Para él, la música era pensamiento, búsqueda y sensibilidad. Sus letras, inundadas de poesía, introspección y libertad creativa, marcaron un estándar que, al día de hoy, sigue siendo referencia, incluso en una actualidad atravesada por la inmediatez y la viralidad.

En ese contexto, el Día del Músico también invita a observar el presente: quiénes son los artistas que hoy marcan el pulso de lo más escuchado en Argentina y cómo dialogan, consciente o inconscientemente, con esa tradición.
Los artistas que definen la música argentina en la actualidad
De acuerdo con los últimos rankings de las principales plataformas musicales del país (Spotify y YouTube Music), la preferencia actual está dominada por el auge del género urbano, que logró posicionar a artistas argentinos en los más escuchados a nivel internacional.
Duki es uno de los nombres centrales de ese movimiento: referente del trap local, con una carrera consolidada y una proyección global que lo ubica entre los músicos argentinos más escuchados. A su lado, Trueno y Milo J representan distintas vertientes de una misma generación que convirtió la identidad barrial en un lenguaje universal.

María Becerra y Emilia encabezan la nueva camada de voces femeninas con fuerte presencia en plataformas digitales, giras internacionales y colaboraciones con artistas de primer nivel. Ambas lograron combinar el pop con sonidos más urbanos, ampliando el alcance de la música argentina en el exterior.
En esa misma línea, TINI y Lali continúan consolidando el pop nacional como un producto competitivo a escala regional, sin perder conexión con el público local. En el caso de Lali, sus guiños al rock nacional la hacen ver aún más cercana con hilo invisible musical que se mencionó anteriormente.
Desde su recordado cover de “Mil horas”, de Los Abuelos de la Nada (que contó con el acompañamiento de Cachorro López), pasando por su interpretación de “Yegua”, de Babasónicos, hasta la reciente inclusión de “Vencedores vencidos”, de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, en sus shows en Vélez en 2025, Lali se anima a jugar y a entrelazar su propio universo sonoro con el de sus antecesores.

Un caso singular es el de Bizarrap, productor y artista que redefinió el rol del “detrás de escena”. Sus Music Sessions no solo acumulan millones de reproducciones, sino que se convirtieron en una vidriera tanto para artistas argentinos como para los latinoamericanos, posicionando a la producción nacional en el centro de la música en tendencia.
La cumbia y el cuarteto, por su parte, mantienen intacta su fuerza popular. Ke Personajes y La K’onga lideran las listas de reproducción en Spotify y YouTube Music, y también los escenarios, con canciones que apelan al baile y al disfrute colectivo. En esa masividad hay identidad y pertenencia: letras heredadas de quienes supieron disputar sentidos y romper prejuicios.

La cumbia villera, con referentes como Pablito Lescano, Damas Gratis o Yerba Brava, y la cumbia romántica santafesina, que tuvo en Leo Mattioli a su máximo exponente, trazaron un camino que hoy dialoga con nuevas generaciones.
En paralelo, el cuarteto, popularizado a escala masiva por figuras como Rodrigo, continúa siendo una de las columnas vertebrales de la música popular argentina de la mano de artistas como Luck Ra.

En ese cruce entre herencia y presente también aparece el rock, que lejos de quedar relegado mantiene una vigencia notable. Airbag es uno de los ejemplos más claros: la banda logró renovar el vínculo con el público masivo sin desprenderse de una identidad ligada al rock clásico argentino e internacional.
Con shows multitudinarios, discos que sostienen altas cifras de reproducciones y una presencia constante en playlists y rankings, el trío dialoga con un estilo que congenia eficientemente con las nuevas generaciones.

Aunque los estilos, las formas y los canales de difusión cambiaron, hay algo que permanece. La música argentina sigue siendo un reflejo de su tiempo, pero también una forma de resistencia cultural.
Este 23 de enero, el Día del Músico no solo celebra a quienes hoy llenan estadios o lideran plataformas. Celebra a una tradición viva, diversa y en movimiento. Una música que cambia de forma, pero no de esencia. Porque, como cantó Spinetta alguna vez, “mañana es mejor”.
















