El insólito bar de CABA que pasa desapercibido: un hall que se llena de movimiento en un barrio que crece a pasos agigantados
Un lugar que combina diseño, gastronomía y creatividad, con sándwiches originales, una terraza artística y hasta su propia mascota, todo en apenas 12 metros cuadrados.
Saavedra crece a pasos agigantados y su nuevo corredor gastronómico sobre el boulevard García del Río se consolida como un punto de encuentro de sabores y propuestas originales. Entre cafés, restaurantes y bares, hay un lugar que rompe esquemas: un bar diminuto escondido en el hall de un edificio, donde un pasillo común se transforma en un espacio vibrante y lleno de vida nocturna.
A dos cuadras del nuevo polo gastronómico de García del Río, se encuentra Jöl, un bar que sorprende. Desde afuera, el lugar podría pasar desapercibido, pero al atravesar la entrada del edificio, lo que antes era un hall común se revela como un microespacio de apenas 12 metros cuadrados lleno de movimiento.
Una barra conecta directamente con el pasillo de circulación, mientras los clientes se acomodan en los canteros pegados a la pared, conversan y prueban los sándwiches creativos que ya se hicieron famosos en redes sociales.
El diseño del lugar responde a la idea de aprovechar un espacio que normalmente estaría ocioso. Inspirados en pequeños locales europeos, los arquitectos del edificio transformaron el hall en un punto de encuentro, incorporando incluso una terraza intermedia con un mural rescatado de una construcción demolida, agregando un toque artístico inesperado.
Qué comer en Jöl, el bar de Saavedra con esencia propia
Lo que realmente hace único a Jöl es su cocina. A sus 23 años, Misael Noe, el chef y dueño, aprendió a cocinar desde la práctica: empezó lavando platos y ayudando en la cocina, experimentando en su casa y tomando cursos de todo tipo, desde lo básico hasta fermentos.
Hoy ofrece una carta corta pero contundente: el sándwich de tapa de asado con cebollas encurtidas, mostaza en granos y aderezo de miso y tahini; el tartar de lomo curado; y opciones veganas innovadoras como la melena de león con salsa toné. Cada plato se viraliza en Instagram, donde Misael documenta cada paso y mantiene la expectativa de su comunidad antes y después de la apertura.
La estrategia del chef también incluye la curiosa mascota de Jöl: un conejo blanco con aire de animé que recuerda a su primer animal de compañía, ahora símbolo del bar y protagonista del merchandising del local.
Dónde se encuentra Jöl y cuándo abre
Jöl está en Vilela al 2900 y abre de miércoles a sábado desde la tarde hasta la noche. Durante el día, Misael se dedica a producir los platos; solo compra los panes a un proveedor y cuenta con una pastelera para los postres.
Además, la relación con los vecinos es excelente: algunos ya se convirtieron en clientes habituales y otros disfrutan del ritual de bajar al hall a cenar en pijama, disfrutando de esta original propuesta que mezcla diseño, gastronomía y comunidad en pleno corazón de un barrio que no deja de crecer.