Hamburguesa. Foto: Instagram @wendys_ar

La histórica marca estadounidense de hamburguesas Wendy’s confirmó que hará un fuerte plan de reestructuración que implicará el cierre masivo de restaurantes en todo Estados Unidos, afectando a miles de empleados y consumidores. Según informaron, la marca dejará de funcionar en aproximadamente 350 restaurantes.

La noticia generó sorpresa entre clientes habituales y trabajadores, ya que se trata de una marca con décadas de presencia en el país y una de las más populares dentro del rubro de las hamburguesas, ya que su gran distintivo, es que la forma es cuadrada y no redonda, como suelen ser los platillos normales. El proceso, según indicaron, forma parte de una estrategia para enfrentar un escenario económico complejo y un cambio en los hábitos de consumo.

Hamburguesa. Foto: Instagram @wendys_ar

Según informó la propia compañía, el plan contempla la eliminación de entre el 4% y el 6% de sus casi 6.000 restaurantes operativos en Estados Unidos. El anuncio fue realizado por el director ejecutivo interino, Ken Cook, durante una llamada con inversionistas.

En este mismo sentido, el directivo explicó que esta decisión responde a la caída sostenida de las ventas y el impacto de la inflación en los consumidores de menos ingresos. El objetivo, es asegurar la rentabilidad y modernizar la red de restaurantes que sí permanecerán activos.

Restaurante Wendy's

En qué zonas se concentrarán los cierres y qué pasará con los locales en Argentina

Si bien Wendy’s no publicó un listado oficial de las sucursales afectadas, distintos reportes indican que regiones como el Midwest, Texas y California podrían concentrar una parte importante de los cierres. En estos mercados, la empresa enfrenta una menor afluencia de clientes y mayores dificultades económicas.

Por otro lado, los locales que funcionan fuera del país, como los de Argentina, no se verán afectados por esta decisión, debido a que su estructura es independiente a la red de Estados Unidos. En otras palabras, los locales de Palermo, Recoleta y zona norte seguirán funcionando con total normalidad. De este modo, los clientes argentinos no se verán afectados por la reestructuración anunciada en el exterior.