El histórico colectivo de Zona Oeste que hoy se exhibe en un museo de Alemania como reliquia del siglo XX
Entre autos históricos, vehículos de competición y modelos icónicos del Museo Mercedes-Benz, hay una pieza que llama especialmente la atención de los visitantes: un colectivo argentino repleto de colores y con el clásico fileteado porteño que lo convierte en una verdadera joya del transporte.

Nadie hubiera imaginado que un colectivo que recorría las calles de Moreno durante el siglo XX terminaría convertido en una pieza histórica en un país del primer mundo. Sin embargo, una unidad de la tradicional empresa La Perlita hoy forma parte de la colección permanente de uno de los museos automotrices más importantes del planeta, en Alemania. Allí sorprende a los visitantes con su inconfundible estilo y su clásica decoración del transporte argentino.
El Museo Mercedes-Benz, ubicado en la ciudad de Stuttgart, Alemania, es considerado uno de los espacios automotrices más impresionantes del mundo. En sus salas se puede recorrer la evolución del automóvil desde sus orígenes hasta la actualidad. Entre vehículos históricos, autos de carrera y modelos emblemáticos de la marca, hay una pieza que sorprende especialmente a los visitantes: un colectivo argentino lleno de color.
Se trata de un Mercedes-Benz LO 1112 de 1969, un “bondi” típico del transporte urbano argentino que durante años circuló en la Línea 6 de la empresa La Perlita, en el partido bonaerense de Moreno. Su carrocería decorada con el clásico fileteado porteño y sus múltiples detalles ornamentales lo convierten en uno de los vehículos más llamativos de todo el museo.

Dentro del edificio —diseñado especialmente para exhibir la historia de la marca— pueden verse desde el vehículo motorizado creado por Carl Benz, considerado el primer automóvil moderno, hasta prototipos y autos de competición. En ese recorrido histórico también aparece este colectivo argentino, que forma parte de la sección denominada “Los Viajeros”, dedicada a los vehículos que transportaron personas en diferentes partes del mundo.
De Moreno a uno de los museos automotrices más importantes del mundo
La historia de este colectivo comienza en el conurbano bonaerense. Transportes La Perlita fue fundada en 1963 por un grupo de choferes que trabajaban en el partido de Moreno. Entre ellos estaba Héctor Prieto, quien en 1969 compró una unidad del modelo Mercedes-Benz LO 1112.
Este vehículo pertenecía a la popular serie de colectivos de “nariz corta”, muy comunes en Argentina durante varias décadas. Mercedes-Benz los fabricó originalmente como camiones y ómnibus a partir de los años 50. El nombre del modelo también tiene su significado: la letra “L” proviene de Lastwagen, la palabra alemana para camión, mientras que la “O” hace referencia a ómnibus.
El chasis del vehículo era de origen alemán, pero la carrocería se producía en Argentina, siguiendo el estilo característico de los colectivos del país. La fabricación se realizaba en la planta de Virrey del Pino, hoy conocida como el Centro Industrial Juan Manuel Fangio, una de las instalaciones de Mercedes-Benz más antiguas fuera de Alemania.
Entre 1965 y 1973 se produjeron más de 5.000 unidades del modelo LO 1112, que dominaron durante años el transporte de pasajeros en Argentina. En su momento llegaron a concentrar cerca del 90 % del mercado, lo que explica por qué se volvieron tan representativos del paisaje urbano.

Una obra de arte sobre ruedas
Uno de los rasgos más distintivos de estos colectivos era su decoración. Muchos estaban adornados con fileteado porteño, una técnica artística tradicional que incluía líneas ornamentales, colores intensos y figuras simbólicas. Este estilo convertía a cada unidad en una pieza única.
El fileteado fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2015, aunque durante años estuvo prohibido en los colectivos. En 1975 las autoridades dispusieron eliminar estas decoraciones para uniformar el transporte público, lo que hizo que la tradición se redujera considerablemente. Recién en 2006 volvió a permitirse.
El colectivo de la Línea 6 conserva esa estética característica. Su carrocería está llena de detalles: estrellas de Mercedes, símbolos de buena suerte como dados o cartas, cromados brillantes y motivos grabados en algunas ventanas. Incluso incluye figuras muy representativas de la cultura popular argentina, como una imagen de Carlos Gardel y una pequeña figura de Cristo ubicada sobre la palanca de cambios.

El viaje que lo llevó a Alemania
El colectivo de Héctor Prieto estuvo en servicio hasta 1984. Después permaneció guardado durante varios años en un galpón, hasta que surgió una oportunidad inesperada.
Cuando Mercedes-Benz proyectaba el nuevo edificio para su museo en Stuttgart, buscaba vehículos especiales que representaran distintas culturas del transporte. Fue entonces cuando el antiguo colectivo argentino llamó la atención.
Prieto decidió restaurarlo completamente en 1999, devolviéndole su aspecto original. Ese mismo año el vehículo emprendió un largo viaje en barco hacia Europa. Al llegar a Alemania, incluso pudo circular por sus propios medios antes de ingresar al museo.
Desde octubre de 2000, el histórico “bondi” forma parte de la colección Mercedes-Benz Classic y se exhibe como una de las piezas más curiosas del museo. Para muchos visitantes, su explosión de colores y su estética tan particular lo convierten en uno de los vehículos más memorables de todo el recorrido.


















