Polémica por los “trenes sin niños”: una empresa lanzó vagones exclusivos para adultos y desató críticas
La compañía ferroviaria TGV Inoui lanzó un vagón de primera clase que prohíbe el acceso a niños menores de 12 años, desatando el malestar de usuarios y organismos de infancia. El nuevo servicio, pensado para viajeros frecuentes, reabrió el debate sobre la convivencia y el uso de espacios públicos en el transporte.

Una nueva decisión de la compañía ferroviaria francesa TGV Inoui abrió un intenso debate en Francia sobre inclusión, derechos de la infancia y modelos de convivencia en el transporte público. La empresa lanzó un vagón de primera clase que prohíbe el acceso a niños y niñas menores de 12 años, una medida que despertó críticas de usuarios y organizaciones vinculadas a la niñez.
El servicio fue impulsado por la Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses (SNCF), que opera los trenes de alta velocidad en Francia y en conexiones internacionales con Alemania y Luxemburgo. Según explicó la compañía, el nuevo espacio está pensado para “viajeros frecuentes, en particular de negocios, que buscan mayor comodidad”.

¿Cómo funciona el nuevo vagón sin niños?
El vagón, denominado Optimus Plus, comenzó a operar este mes y funciona de lunes a viernes en el corredor Lyon–París, una de las rutas más transitadas del país. De acuerdo con la información oficial, ofrece “comodidad exclusiva” con “asientos diseñados para preservar su privacidad, para un viaje tranquilo, ideal para trabajar o relajarse”.
Además, la empresa precisó que “el vagón está situado al final del tren para evitar que otros pasajeros pasen por la zona reservada”, reforzando la idea de un espacio aislado del resto de los viajeros.

Rechazo y críticas desde organismos de infancia
La iniciativa no tardó en generar reacciones adversas. Usuarios que viajan con hijos y organizaciones defensoras de los derechos de la infancia expresaron su rechazo, al considerar que la medida promueve una forma de exclusión.
La Alta Comisionada francesa para la Infancia, Sarah El Haïry, fue una de las voces más críticas. La funcionaria calificó la prohibición como “impactante” y sostuvo que “viajar con niños no es un problema que se debe solucionar, sino una realidad que se debe apoyar”.
En esa línea, reclamó políticas más “adaptadas a las familias” y anunció que mantendrá una reunión con el director general del grupo ferroviario SNCF, Jean Castex, para debatir el alcance y las implicancias de la medida.

La respuesta de la empresa
Hasta el momento, TGV Inoui no emitió un comunicado institucional frente a la controversia. La única aclaración pública provino de Gaëlle Babault, directora de ofertas de la compañía, quien intentó relativizar el impacto del nuevo servicio.
“Nuestra oferta Optimum ocupa menos del 8% del espacio en un TGV Inoui y solo de lunes a viernes. Esto significa que el 92% de los demás asientos están disponibles para todos, y el 100 % los fines de semana”, escribió en redes sociales.
Aunque la decisión generó una fuerte polémica en Francia, no es un fenómeno aislado en el transporte ferroviario europeo. En Italia, la empresa Trenitalia implementó en algunas de sus rutas un “Área de Silencio”, orientada a pasajeros que buscan viajar sin ruidos ni interrupciones.














