Giro histórico: Estados Unidos sacó a Argentina de su “lista negra” de propiedad intelectual
El cambio respondió a la superación de históricas distorsiones comerciales vinculadas al incumplimiento de derechos de autor y patentes. Qué implica para el país y por qué fue tomado como un guiño a Milei.
Por primera vez en más de diez años y en un contexto marcado por el acuerdo comercial sellado entre Javier Milei y Donald Trump, Estados Unidos retiró a la Argentina de la “Priority Watch List” (Lista de Vigilancia Prioritaria). El país, que permaneció en dicha categoría crítica durante una década y acumuló observaciones por tres décadas, fue trasladado a la “Watch List” (Lista de Vigilancia). El cambio respondió a la superación de históricas distorsiones comerciales vinculadas al incumplimiento de derechos de autor y patentes.
El avance se concretó tras la concreción del Acuerdo sobre Comercio e Inversión Recíproca (ARTI) sellado en febrero de 2026. Mediante este convenio, el gobierno de Javier Milei se comprometió a elevar la Protección de la Propiedad Intelectual (PPI). El informe oficial estadounidense subrayó que el acuerdo “beneficiará a los innovadores y creadores estadounidenses al mejorar la protección de la propiedad intelectual (PI) y priorizar la aplicación contra el robo de PI”.

Reformas en el sector farmacéutico y operativo: la medida del gobierno de Milei visto como positivo por EEUU
Un pilar del acuerdo fue la eliminación de barreras en el registro de innovaciones médicas: Argentina derogó directrices que rechazaban de forma automática categorías de invenciones farmacéuticas que “son elegibles para patente en otras jurisdicciones y exigían que los procesos para la fabricación de compuestos activos divulgados en una especificación fueran reproducibles y aplicables a escala industrial”.
Desde marzo de 2026, la potestad para avalar estas patentes recae exclusivamente en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI). Sobre este punto, la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEME) celebró la medida al considerar que “se trata de una señal positiva que reconoce avances recientes en materia de propiedad intelectual”. La entidad añadió que este cambio “fortalece el sistema, promueve la inversión y genera mejores condiciones para la investigación, el desarrollo biotecnológico y el acceso oportuno de los pacientes a terapias innovadoras”.
A nivel operativo, Argentina prometió reforzar la persecución penal mediante “sanciones disuasorias, incluyendo multas mayores y penas de prisión para la falsificación cometida por redes criminales organizadas”. El plan incluye intensificar los “operativos e incautaciones en mercados y centros de distribución notorios” y combatir a los sitios web dedicados a la “piratería comercial de derechos de autor”.

Acuerdo comercial con EEUU: el sector agroalimentario y desafíos pendientes
El convenio también protege a los exportadores locales de alimentos. Argentina garantizó que sus productores de carnes y lácteos conserven el acceso al mercado norteamericano aun usando nombres comunes, asegurando que “el acceso al mercado no se restrinja únicamente por el uso de ciertos términos de quesos y carnes”.
Pese al optimismo, Estados Unidos advirtió que persisten retos en lugares como “La Salada y Barrio Once en Buenos Aires”, señalados como centros de distribución de mercadería ilícita. Aunque se destacó el desmantelamiento del servicio ilegal Magis TV Pro, la administración de Trump instó a la Argentina a “aplicar la responsabilidad de los propietarios de inmuebles y fortalecer la aplicación contra la venta de bienes infractores” en ferias físicas y plataformas digitales.
















