Sin saberlo: usuarios de Pokémon Go capacitaron a drones de las fuerzas armadas de Estados Unidos

Miles de millones de escaneos realizados por jugadores de Pokémon Go fueron utilizados para desarrollar sistemas de inteligencia artificial aplicados a la navegación de drones militares estadounidenses. La revelación generó polémica entre usuarios y expertos.

Usuarios de Pokémon Go capacitaron a drones de las fuerzas armadas de Estados Unidos.
Usuarios de Pokémon Go capacitaron a drones de las fuerzas armadas de Estados Unidos.
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Lo que durante años fue una actividad recreativa para millones de personas alrededor del mundo podría haber tenido consecuencias inesperadas. Un reciente informe reveló que miles de millones de escaneos realizados por usuarios de Pokémon Go fueron utilizados para desarrollar tecnología de inteligencia artificial que actualmente contribuye a la navegación de drones militares de Estados Unidos.

Drones de uso militar. Foto: Magnific

La información generó sorpresa y polémica entre los jugadores del popular videojuego de realidad aumentada, especialmente porque muchos desconocían que las imágenes capturadas mientras buscaban criaturas virtuales podrían terminar formando parte de proyectos vinculados al ámbito de la defensa.

Qué tecnología de Pokémon Go permitió entrenar a drones militares de Estados Unidos

La tecnología en cuestión fue desarrollada por Niantic Spatial, una empresa derivada de Niantic, la compañía creadora de Pokémon Go. Durante años, la aplicación incentivó a los usuarios a escanear calles, plazas, edificios y distintos espacios urbanos mediante la cámara de sus teléfonos celulares.

Gracias a esa dinámica, la empresa logró recopilar cerca de 30.000 millones de escaneos realizados por cientos de millones de jugadores en distintos países. Ese enorme volumen de información permitió construir modelos tridimensionales detallados de entornos reales, fundamentales para entrenar sistemas de inteligencia artificial capaces de interpretar y reconocer espacios físicos.

Según el informe, estos desarrollos son utilizados por Vantor, una empresa estadounidense especializada en inteligencia espacial para aplicaciones de defensa. La tecnología permite que drones y otros sistemas autónomos puedan orientarse con mayor precisión incluso en entornos complejos donde las señales GPS son limitadas o inexistentes.

Aunque Vantor aseguró que no utiliza directamente las imágenes provenientes de Pokémon Go, la compañía no aclaró si los modelos de navegación empleados por sus sistemas fueron entrenados utilizando bases de datos desarrolladas a partir de esos escaneos.

Por su parte, Niantic Spatial sostuvo que el uso de la información recopilada se encuentra contemplado dentro de los términos y condiciones aceptados por los usuarios y afirmó que sus operaciones se realizan bajo criterios éticos y legales.

Cómo reaccionaron los jugadores de Pokémon Go que entrenaron los drones sin saberlo

La revelación provocó fuertes cuestionamientos entre numerosos jugadores. Uno de ellos fue Floris De Hingh, un aficionado neerlandés de 34 años que descargó Pokémon Go el mismo día de su lanzamiento en 2016 y continuó escaneando espacios públicos durante años.

Pokemon  GO
Usuarios de Pokémon Go capacitaron a drones de las fuerzas armadas de Estados Unidos.

“Esto es trágico. Primero crees que estás jugando y de repente tus datos pueden usarse en una guerra”, expresó al conocer el destino potencial de la información recopilada.

Las críticas también llegaron desde el ámbito académico. Jeroen van den Hoven, profesor de Ética y Tecnología de la Universidad Tecnológica de Delft, consideró que el caso expone cómo las grandes empresas tecnológicas aprovechan el desconocimiento de los usuarios respecto del uso final de sus datos.

Según el especialista, muchas personas creen que la información que generan servirá para mejorar productos o servicios, pero terminan contribuyendo a proyectos comerciales o estratégicos completamente diferentes. “Quienes pensaban que estaban jugando han sido claramente engañados”, afirmó.

El caso reabre el debate global sobre privacidad, consentimiento informado y utilización de datos en la era de la inteligencia artificial. También plantea interrogantes sobre hasta qué punto los usuarios comprenden realmente el destino de la información que generan cada vez que utilizan una aplicación digital.