
El gobierno de Venezuela formalizó su retirada definitiva de la Corte Penal Internacional (CPI) al notificar oficialmente a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que deja de reconocer la jurisdicción del tribunal. La medida se tomó bajo el argumento de que el organismo internacional actúa con un sesgo político centrado en países del sur global y vulnera la soberanía nacional.
El canciller Félix Plasencia transmitió la postura al secretario general de la ONU, António Guterres, por indicación directa de Delcy Rodríguez. La decisión constituye el desenlace de un proceso parlamentario que en diciembre pasado había aprobado la derogación del Estatuto de Roma en el Legislativo venezolano, tras el posterior cierre de la oficina técnica de la CPI en Caracas.
Desde el oficialismo venezolano calificaron el accionar del tribunal como un mecanismo de instrumentalización de la justicia y “lawfare”, asegurando que la institución no brindó garantías de equidad en sus procesos. Por su parte, la Fiscalía de La Haya sostenía las investigaciones sobre crímenes de lesa humanidad atribuidos a funcionarios y fuerzas de seguridad cometidos desde el año 2017.
Del rescate y la remoción de escombros a la reactivación comercial: así está Venezuela a un mes de los terremotos
Los primeros días tras el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 el ambiente en La Guaira era desolador con decenas de edificios afectados o derrumbados, donde se escuchaban gritos de auxilio de cientos de personas atrapadas bajo los escombros que esperaban ser rescatadas.
La ciudadanía denunció la poca presencia de cuerpos de rescate, por lo que entre los mismos residentes del estado costero se abocaron a ayudarse entre sí y aproximadamente 60 horas después los equipos de salvamento, apoyados por con grupos internacionales, comenzaron a desplegarse con mayor fuerza.
Un mes después, el panorama ha cambiado. Los rescatistas extranjeros han ido saliendo del país de forma paulatina, toda vez que las opciones de encontrar personas con vida se reducen considerablemente.








