
Lo que parecía una historia de supervivencia se convirtió en todo un escándalo en Chile. Manuel Orellana (32), conocido como “el Chino”, quedó aislado durante seis noches en el Cajón del Maipo junto a Magdalena Retamal (31) y Martina Núñez (21), dos maestras del jardín al que asiste su hijo, luego de ingresar a una zona cordillerana que se encontraba bajo alerta por nevadas.
De inmediato surgieron varios debates, que van desde la posible infidelidad hasta la posibilidad de que el Gobierno chileno les cobre por el operativo de búsqueda, que incluyó helicópteros, fuerzas de seguridad y personal de emergencias.
De todas maneras, Génesis, la pareja de Orellana, se encargó de calmar las aguas y afirmó que las educadoras conocían a Manuel hace años, que él sabía moverse en la montaña y que jamás las obligó a subir.
Pero mientras el país trasandino se entraba en la polémica amorosa, las autoridades trabajaban con datos aún más preocupantes: el auto en el que viajaban tenía pedido de secuestro por robo, una manchas más al extenso historial del “Chino”, que acumula más de 20 causas penales.
El prontuario del hombre rescatado con dos maestras de su hijo en el Cajón del Maipo
Según indicó el medio The Clinic, uno de los primeros contactos de Manuel Orellana con la Justicia de Chile tuvo lugar en 2009, cuando su madre, Blanca Tamayo, denunció su desaparición en La Florida.
“El Chino” terminó apareciendo ileso días después, pero ya con antecedentes sobre su espalda, ya que fue sorprendido robando tres cremas anticelulitis en un supermercado de la cadena Líder.
Los próximos años, Orellana desarrolló un patrón tan curioso como específico: se dedicó a robar bandejas de carne en supermercados Ekono. Segú los registros a los que accedió The Clinic, el 21 de marzo de 2011 fue detenido con siete paquetes, crimen por el que fue condenado a 41 días de reclusión nocturna, pena que incumplió sistemáticamente, ya que su madre alegó que estaba internado por consumo de drogas. Lo mismo sucedió en octubre de 2013.
Además, “El Chino” también registró episodios de violencia: en febrero de 2012 entró a una casa en Macul y robó monedas, acto que terminó reconociendo después ante un psiquiatra forense, atribuyéndolo al consumo.
En 2015 fue denunciado por apedrear la ventana de una vecina sin motivo alguno, mientras que en 2017 fue acusado por su suegra por intentar entrar a la fuerza a su casa y de agredirla verbal y físicamente.
En junio de 2024, fue denunciado por violencia de género. De acuerdo con la presentación, el hombre llegó cerca de las 17 bajo los efectos del alcohol hasta la vivienda donde vivía su expareja y madre de su hijo, con quién discutió.

La denuncia indica que Orellana le propinó un golpe de mano abierta en el rostro, y cuando familiares de ella intentaron intervenir, la violencia se intensificó al punto de lanzar crudas amenazas: “Te voy a pegar, te voy a pescar a balazos”.
Si bien fue imputado por lesiones menos graves y amenazas en contexto de violencia de género e intrafamiliar, el 20 de diciembre de ese mismo año, el 13° Juzgado de Garantía de Santiago absolvió a Orellana de todos los cargos.
El hombre también suma polémicas al volante. En 2010 fue detenido por manejo en estado de ebriedad sin licencia. En 2017 fue encontrado manejando un camión sin carnet y terminó condenado a 61 días de presidio, que fueron sustituidos por horas de servicio comunitario.
En diciembre de 2023, ya en la cárcel, fue sorprendido con un celular y un chip ocultos en el Centro Penitenciario Colina I, lo que sumó otra condena para el extenso prontuario de Orellana.
Cómo terminó aislado en la montaña junto a dos maestras del jardín de su hijo
Según informó el diario chileno La Tercera, Manuel Orellana viajó junto a las docentes de nivel inicial y compañeras de trabajo. Los tres se conocían desde hacía más de seis años, ya que el hijo de Orellana asistía al establecimiento educativo donde ellas trabajaban.

La noche del 15 de julio habían planeado asistir a la discoteca Terrazielo, ubicada en la comuna de Peñalolén. Sin embargo, tras permanecer alrededor de media hora en el lugar, decidieron cambiar de planes y emprender un viaje hacia las Termas del Valle de Colina, en el sector de Baños Morales, dentro del Cajón del Maipo.
El recorrido superaba los 100 kilómetros y debía realizarse por la Ruta G-25, que ya había sido cerrada preventivamente debido al temporal de nieve anunciado por las autoridades. Además, el vehículo en el que viajaban no contaba con tracción 4x4, lo que dificultó aún más el trayecto. Al no poder continuar con el automóvil, abandonaron el vehículo y caminaron unos diez minutos hasta llegar a un refugio cercano a las termas.

















