
Ignacio Zuleta brindó su análisis sobre la situación en torno a la Ley de Tierras mediante un artículo publicado en zuletasintecho.com.
A continuación, reproducimos lo expresado en dicha nota:
Alud sobre el Senado: se cayó el proyecto de Tierras por falta de votos
Aliados llamaron a Patricia a la resignación. Intentarán aprobar el proyecto ya sin tierras y sin villas (un regalo al Papa que viene, y al que antes premovió esa reforma).
Desmoviliza a Sagasti y a la marcha de la oposición en el estado de calle. Gambito de cuatro damas: Villarruel, Sagasti y Carrió le marcaron la cancha a Patricia. Ya no hay hombres.
Confirmado el adelanto de las 1:30 PM. : el gobierno retiró el Cap. III de la ley IP que reformaba el régimen de la propiedad de tierras por extranjeros. Se reunió Patricia Bullrich con los jefes de bloques aliados y admitió que no estaban los votos para la aprobación. El rechazo de Tierras podía llegar mañana a 38 votos en contra más dos remotos (Sagasti y Fama). Intentó discutir la inclusión de nuevos retoques al borrador del proyecto.
Sería el Borrador n° 19, para el Guinness. Los aliados la llamaron a la resignación. Discutieron si entrar o no a la sesión de mañana. Resolvieron sesionar sin Tierras. Los aliados ya hicieron caer la ley de Villas, que era todo un capítulo que murió prematuramente, y ahora este de Tierras. Pero el resto del proyecto es sobre desalojos y otros temas de derecho civil con una redacción bastante bien negociada y que los aliados admiten como buena. Si sacan el capítulo Tierras la ley sale y se ahorran 1. El debate provida de Sagasti embarazada y 2. marcha de la CGT y la oposición en estado de calle queda desmovilizada.
El final fue un juego de tres damas: Victoria Villarruel, que amenazó con desempatar en contra y admitió que Anabel Fernández Sagasti votase remoto, Elisa Carrió, que desplegó una campaña en contra del proyecto con argumentos que el oficialismo no pudo contrarrestar. Carrió le da ISO 9000 a la opinión del electorado mayoritario.
Patricia Bullrich sobreactúa el verticalismo oficialista buscando que el cartero llame dos veces. En política eso nunca ocurre. Esta vez trató de ofrecer un éxito a Olivos cuando era más prudente llevar adelante un proyecto que tuviera votos. Entre las cuatro se resolvió esta final en el país de las mujeres. Ya no hay hombres.














