
El canciller Pablo Quirno se refirió a la reciente crisis diplomática abierta con el gobierno de Brasil y confirmó que el Gobierno nacional mantendrá “todos los canales de diálogo abiertos” a pesar de las rispideces de las últimas semanas. “Vamos a mantener todos los canales de diálogo abiertos. Tenemos un montón de temas en común, temas de seguridad, tenemos acuerdos sobre seguridad nuclear. Todo eso se mantiene sin problemas. La parte comercial también”, afirmó el funcionario durante una entrevista brindada a TN.
La postura llegó luego de que el gobierno brasileño decidiera retirar a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y le solicitara al representante argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, que regresara al país tras el cruce de descalificaciones entre Javier Milei y Lula da Silva. El conflicto se profundizó luego de que Milei calificara varias veces a Lula de “ladrón” y “corrupto” tanto en la Argentina como en Brasil durante su asistencia en San Pablo al lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro.
Respecto de las medidas adoptadas por Brasilia, el canciller fijó la postura de la Casa Rosada. “Nosotros lamentamos que unilateralmente Brasil haya tomado esta decisión, pero para pelearse hacen falta dos y nosotros no vamos a pelear”, dijo Quirno

En ese sentido, admitió que el vínculo bilateral “cambia en la simbología, en la percepción, en la frecuencia del diálogo, pero tenemos que trabajar para que eso tenga el menor impacto posible y en eso van a contar con nosotros siempre”.
Además, el canciller argentino remarcó que el Palacio San Martín busca evitar que los desentendimientos políticos escalen a nivel institucional. “Creemos que las diferencias ideológicas no tienen que generar incidentes diplomáticos. Hay varios ejemplos en los últimos tres años en los cuales Argentina ha recibido este tipo de agravios en los cuales no se ha llevado a incidentes diplomáticos”, indicó.
Al repasar los antecedentes recientes entre ambas administraciones, recordó el episodio sobre la custodia de la sede diplomática en Caracas. “A los tres días de que Maduro fue retirado de Venezuela, Brasil representaba nuestros intereses y 72 horas después, teniendo Argentina ciudadanos presos políticos, nos dijo de un día para el otro”, precisó.

Sumado a eso, el funcionario remarcó el posicionamiento político de Lula da Silva y señaló que “quería que el candidato Massa ganara las elecciones del 2023”. En este sentido, recordó la visita del presidente brasileño a Cristina Kirchner “antes de la elección de 2025”.
“No hay una cuestión de que hay uno solo que está haciendo estas cosas. (Brasil) está teniendo incidentes con Paraguay y Estados Unidos y eso es parte del reflejo del cambio de tendencia en la región”, sostuvo el canciller respecto a las declaraciones de Lula sobre la Guerra de la Triple Alianza y los roces con Washington.
Por último, al ser consultado sobre las expresiones del ministro de Hacienda brasileño, Dario Durigan, quien calificó de “payaso” a Milei, Quirno bajó el tono del contrapunto verbal. “Entramos en una cuestión de forma más que de fondo. Lo tomamos como parte del fragor de la lucha electoral y no escalamos. Miembros del gabinete de Lula realizaron insultos al presidente argentino y nuestra reacción fue entenderla en el contexto de diferencias ideológicas. Eso no tiene que pasar a los Estados”, concluyó.
Brasil rebajó la relación diplomática con Argentina: qué significa quedar al nivel de “encargado de negocios”
En condiciones normales, un encargado de negocios actúa de forma transitoria cuando el embajador se encuentra ausente. Sin embargo, cuando un Estado decide mantener esa figura de manera permanente, suele hacerlo porque considera que las relaciones atraviesan una crisis que impide sostener una representación de mayor jerarquía.
Precisamente ese fue el argumento esgrimido por Itamaraty al anunciar la degradación del vínculo con Argentina, al señalar que la medida se mantendrá mientras continúen las “reiteradas agresiones” del presidente Milei.



















