La confesión más escalofriante: “Maté a mi abuelo, lo dejé tirado en su casa”
Un joven de 25 años confesó en un hospital haber asesinado a su abuelo en Córdoba, en un caso que investiga la Justicia y que suma versiones sobre un trasfondo de presuntos abusos.

Un estremecedor crimen conmociona a la provincia de Córdoba tras conocerse la confesión de un joven de 25 años acusado de asesinar a su propio abuelo en una vivienda de la zona sur de la capital. El caso sumó en las últimas horas nuevos detalles que profundizan el impacto y abren interrogantes sobre el trasfondo del hecho.
De acuerdo con la reconstrucción policial, Matías G. habría atacado a su abuelo, José Luis Zárate, en la casa familiar ubicada sobre la calle Vicente Forestieri al 4800. Tras el episodio, el joven se trasladó en moto hasta el Hospital Príncipe de Asturias, donde realizó una confesión que dejó atónito al personal de salud: “Maté a mi abuelo. Lo dejé tirado en su casa”.

El inicio de la investigación y cómo fueron los hechos
A partir de esta declaración, efectivos de la policía se dirigieron al domicilio y constataron que la víctima estaba sin vida y tendida en el piso, con severos signos de violencia. Las primeras pericias señalaron que el hombre tenía golpes en el rostro y lesiones en el cuero cabelludo, lo que le provocó un traumatismo craneal que fue fatal.
A través de los vecinos comenzó a circular la versión de que el ataque podría haberse llevado a cabo a partir de un sillazo, aunque persiste la investigación judicial.
En su declaración inicial, el acusado dijo ser víctima de abusos por parte de su abuelo, lo que forma parte de la investigación que deberá ser llevada a cabo por la Justicia.
El joven quedó detenido e imputado por homicidio simple por orden del fiscal Víctor Chiapero. También se secuestró la motocicleta en la que se trasladó hasta el hospital, por lo que será peritada como parte de la investigación.

Entretanto, mientras el proceso avanza, el acusado está alojado en la cárcel de Bouwer, mientras que la familia de la víctima intenta reconstruir lo que sucedió.
Uno de los hijos, José Alejandro Zárate, relató que la esposa del hombre asesinado se encontraba durmiendo la siesta en la vivienda y se despertó al escuchar ruidos fuertes. Al acercarse, encontró a su marido en el suelo y pensó, en un primer momento, que se había descompensado.
Incluso, el propio hijo de la víctima se enteró de la muerte de su padre a través de un llamado del hospital. “Me dijeron que ya había fallecido, que estaba todo golpeado”, relató.
















