Los aviones caza F-16 de la Fuerza Aérea Argentina.
Los aviones caza F-16 de la Fuerza Aérea Argentina. Foto: X @MinDefensa_Ar

Aunque la incorporación de los aviones caza F-16 a la Fuerza Aérea Argentina ya eran muy importantes para el país, la adquisición de misiles aire-aire AMRAAM AIM-120C-8 marca un punto de inflexión no solo en 45 millones de personas, sino también en el panorama de defensa aérea sudamericano.

Este misil, que tiene el potencial de modificar decisivamente el equilibrio del poder aéreo regional, llegará al país en 36 unidades, junto con equipos de guía y bombas guiadas.

El misil AIM-120C-8 AMRAAM. Foto: Wikipedia.

La adquisición coloca a la Fuerza Aérea Argentina entre las pocas de la región capaces de operar misiles aire-aire aptos para atacar blancos más allá del alcance visual, con una capacidad tecnológica comparable a la de otras fuerzas aéreas del continente, como las de Brasil, Chile, Venezuela y Perú.

El misil AIM-120C-8 AMRAAM que se suma los caza F-16 en Argentina

El AIM-120C-8, fabricado por la compañía estadounidense Raytheon, representa la versión más moderna del misil AMRAAM destinada a exportación actualmente en servicio. Aunque hay variantes más sofisticadas del misil, suelen estar reservados para las propias fuerzas de los Estados Unidos o para aliados selectos.

Este misil incorpora un conjunto de prestaciones que lo posicionan entre los misiles aire-aire más avanzados del mundo. Su alcance, que en condiciones ideales supera los 160 kilómetros, permite a los F-16 atacar blancos a gran distancia antes de ser detectados por radares enemigos. A esto se suma una velocidad superior a Mach 4 (unos 4.900 km/h), lo que reduce drásticamente las posibilidades de evasión del objetivo.

El misil AIM-120C-8 AMRAAM. Foto: Wikipedia.

El misil utiliza guía activa por radar, una capacidad “dispara y olvida” que le permite al piloto realizar otras maniobras inmediatamente después del lanzamiento. Además, cuenta con un enlace de datos bidireccional que actualiza su trayectoria en pleno vuelo, aumentando la efectividad contra blancos maniobrantes o que intentan escapar.

También posee elevada resistencia electrónica y es capaz de atacar aeronaves que emplean contramedidas activas, gracias a su función home on jamming. Su cabezal explosivo de fragmentación, combinado con una espoleta de proximidad, garantiza la neutralización del objetivo aun cuando no se produzca un impacto directo.