Senado de la Nación.
Senado de la Nación. Foto: NA

El Senado de la Nación se encuentra movilizado en la antesala de las sesiones extraordinarias de febrero de 2026 en un contexto marcado por el acuerdo del MERCOSUR con la Unión Europea y la designación de Fernando Iglesias como embajador en esa región. Es por eso que se verá obligado a integrar dos Comisiones más y aumentará la presión por las bicamerales con el objetivo de avanzar con la agenda que pretende el Gobierno.

El 2 de febrero se reanudarán los tratamientos en el periodo de sesiones extraordinarias y se integrarán las comisiones unicamerales de Trabajo y Previsión con Patricia Bullrich a la cabeza; y la de Presupuesto y Hacienda con la presidencia de Ezequiel Atauche. Durante el receso que atraviesa el Poder Legislativo pueden actuar las comisiones Bicamerales tales como la de Trámite Legislativo que revisa los DNU del presidente. En este sentido, el oficialismo quiere hacer más lento el proceso de la misma.

Reunión del Senado de la Argentina. Foto: X @SenadoArgentina

Las batallas del oficialismo en la Cámara Alta

El Gobierno considera que la comisión de Acuerdos será la más difícil de formar y revisar ante los reclamos de la oposición, ya que se dedica a revisar los ascensos de militares y diplomáticos, como el caso de Fernando Iglesias. La dificultad la encuentra el oficialismo a la hora de conseguir un dictamen y aval del recinto pleno para consolidarlo como embajador ante la Unión Europea.

Salón Azul del Senado de la Nación
Reunión de la Comisión de Presupuesto y Hacienda en donde se trata el proyecto de Ley de Presupuesto General de la Administración Nacional para el Ejercicio Fiscal del año 2026. Foto: Noticias Argentinas

En paralelo, el Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea debe ser aprobado y tratado en la Comisión de Relaciones Exteriores que era presidida por Francisco Paoltroni hasta su expulsión. Tras su firma el pasado sábado 17 de enero, el Gobierno confirmó que llevará su tratamiento al Congreso.

En otro orden, el espionaje es una batalla vigente entre el Gobierno y la oposición. La comisión bicameral maneja fondos reservados y la Justicia presenta muchas denuncias reclamando por su transparencia. Desde el oficialismo, advirtieron: “Si los cristinistas empiezan a quedarse con los mejores lugares, como hicieron siempre, se les revienta todo”.