Reforma Laboral: por qué los aportes de gremios y empresas pueden poner en aprietos al Gobierno
La sesión para el tratamiento de la Reforma Laborla está confirmada para el próximo miércoles 11 de febrero y el Gobierno se encuentra en plena etapa de definiciones. Qué puede pasar con los aportes de gremios y empresas a poco de las sesiones extraordinarias.
A medida que se acerca la fecha de tratamiento de la Reforma Laboral en el Senado, surgen nuevos cuellos de botella en la negociación entre el Gobierno y los sectores aliados que deben respaldar el proyecto oficialista. Más allá de las discusiones sobre impuestos y recursos coparticipables, ahora los aportes previstos para empresas y gremios asoman como foco de debate entre los legisladores que analizan apoyar el texto en comisión y en el recinto.
En el borrador de dictamen de mayoría firmado a fines de diciembre de 2025, figura un artículo polémico sobre la modalidad de aportes o contribuciones especiales previstas en las Convenciones Colectivas de Trabajo, que en la reforma pasarían a tener naturaleza voluntaria para los empleadores y no obligatoria como hasta ahora. En ese sentido, la norma estipula que “los aportes o contribuciones patronales especiales previstos en las Convenciones Colectivas de Trabajo tendrán carácter estrictamente voluntario por parte del empleador. Las vigentes tampoco resultan obligatorias”.
En los despachos aliados al oficialismo, hubo señales de malestar por ese cambio. Es por eso qe desde uno de los espacios legislativos dialoguistas advirtieron: “Si eso sale como voluntario acá, la apuesta real es que se trabe en Diputados”. Este comentario está ligado a un posible freno en la Cámara Baja si no medió consenso sobre ese punto clave.
El reclamo no sólo proviene del ala política: también hay resistencia entre sectores que agrupan a empleadores que cuestionan la eliminación de las cargas especiales tradicionales en algunos convenios colectivos, bajo el argumento de que esos recursos financian actividades de capacitación o representatividad sectorial. En paralelo, los sectores sindicales observan con recelo cualquier cambio que reduzca el financiamiento de las organizaciones laborales sin acuerdos explícitos con los trabajadores involucrados.
La tensión reflejada en torno a este punto de aportes se suma a otros aspectos que ya vienen complicando la negociación del oficialismo, como el impacto fiscal de la baja del Impuesto a las Ganancias para sociedades y la gesta de respaldos entre gobernadores aliados para evitar que ese capítulo genere resistencias en el recinto.

La sesión extraordinaria para tratar la Reforma Laboral en el Senado fue convocada para el próximo miércoles a las 11 y en los últimos días se intensificaron las conversaciones entre el Ejecutivo y los bloques que podrían marcar la diferencia en los votos necesarios para alcanzar la media sanción. Para esto, se espera una cumbre final entre oficialismo y dialoguistas este lunes 9 de febrero por la tarde, donde se definirá el texto final que se presentará al pleno.
En este contexto, la negociación pasa por pulir no sólo los aspectos de Ganancias y fiscalidad, sino también los capítulos que afectan los regímenes de aportes para sindicatos y empresas, que podrían convertirse en trampolín o traba para que aliados brindan su respaldo sin reservas.
Chau reunión: se cayó el encuentro entre gobernadores por la Reforma Laboral y dieron a conocer los motivos
Un grupo de gobernadores tenía todo listo para concretar una reunión durante este miércoles 4 de febrero, pero se suspendió. El encuentro tenía el objetivo de analizar cambios en el capítulo del Impuesto a las Ganancias dentro de la Reforma Laboral impulsada por el Ejecutivo en medio de intensas gestiones políticas entre la Casa Rosada y varios mandatarios provinciales, pero un llamado de Diego Santilli cambió todo.
La cumbre estaba prevista en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y tenía como propósito articular una postura común entre los mandatarios provinciales -sin nadie del Gobierno- respecto al impacto fiscal que tendría el proyecto en los ingresos de las jurisdicciones. Sin embargo, la ausencia de quórum y la falta de consenso entre distintos sectores provinciales terminaron por desactivar la convocatoria.

Algunos gobernadores ya había anticipado que no iban a participar del encuentro incluso antes de la suspensión formal. Entre ellos, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora; y el de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quienes rechazaron la iniciativa de motorizar una foto conjunta sin un acuerdo previo sobre las compensaciones que reclaman por la reducción del impuesto coparticipable.
De hecho, se supo que durante la noche del martes 3, el ministro del Interior, Diego Santilli, se comunicó con varios gobernadores, incluidos algunos allegados al peronismo y al PRO, con el objetivo de desactivar la reunión antes de que se realizara y evitar una imagen de confrontación con el Gobierno justo cuando la Reforma Laboral se encamina a su discusión en el Senado.















