El Gobierno simplificó el trámite con un control unificado en el SISA.
El Gobierno simplificó el trámite con un control unificado en el SISA. Foto: Noticias Argentinas

El Gobierno nacional reformó el sistema que regula el traslado de granos y sus derivados con el objetivo de reducir la carga burocrática del sector agropecuario y centralizar el control en el Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA) como la única plataforma para la emisión de las Cartas de Porte Electrónicas para ese tipo de transporte. La medida fue oficializada este martes 10 de febrero mediante la Resolución General Conjunta 5821/2026 del Ministerio de Economía y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), publicada en el Boletín Oficial.

A partir de su entrada en vigencia, se elimina la referencia al antiguo RUCA (Registro Único de Operadores de la Cadena Agroindustrial),y se establece que para solicitar cualquier modalidad de Carta de Porte será indispensable contar con un estado de planta activo en el SISA, ya sea para el transporte automotor o ferroviario.

La normativa dispone que los productores de granos registrados en el SISA y los operadores del comercio de granos con plantas habilitadas y activas en el sistema podrán emitir los comprobantes electrónicos necesarios para mover cereales, oleaginosas y legumbres secas dentro del territorio nacional. Esta simplificación apunta a agilizar las gestiones y reducir duplicidades administrativas que antes exigían múltiples registros para operar.

Maquinaria agrícola, sector agrícola
Maquinaria agrícola, sector agrícola

Al mismo tiempo se eliminó la obligatoriedad de emitir la “Carta de Porte Electrónica – Derivados Granarios” (CPEDG) en determinadas situaciones. Hasta ahora, incluso los traslados de aceites, harinas y otros productos dentro de un complejo industrial requerían documentación específica, pero con la nueva normativa, ya no será necesaria la carta de porte cuando la mercadería sea entregada en planta, movida por ductos o cintas transportadoras o trasladada por medios terrestres dentro de predios industriales, una flexibilidad que busca reducir la carga de trámites en procesos de procesamiento y manipulación donde esa exigencia resultaba redundante.

La reforma también incorpora medidas para endurecer las consecuencias por incumplimientos: los operadores que no respeten los pesos máximos de carga o que falseen datos en las declaraciones podrán enfrentar la inactivación inmediata de su inscripción en el SISA, lo que les impediría seguir operando comercialmente en el mercado de granos.

El uso del SISA como herramienta central se alinea con una tendencia más amplia del Gobierno de simplificación administrativa del sector agroindustrial, que en años recientes avanzó en la eliminación de registros duplicados como el RUCA y la unificación de datos de productores y operadores en un único sistema para facilitar las actividades logísticas y de control.