El Gobierno de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur expresó un enérgico rechazo al tránsito del buque de guerra británico HMS Medway por espacios marítimos bajo jurisdicción argentina y consideró que el episodio constituye una nueva demostración de la presencia militar permanente del Reino Unido en el Atlántico Sur.
La postura oficial fue difundida por el secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Relaciones Internacionales de la provincia, Andrés Dachary, quien afirmó que el hecho no puede interpretarse como una simple omisión administrativa ni como un episodio aislado. Según sostuvo, el movimiento del patrullero británico forma parte de una política sostenida de Londres en una zona donde existe una disputa de soberanía reconocida por la comunidad internacional.
El pronunciamiento provincial se produce luego de que trascendiera que el HMS Medway, unidad de la Royal Navy asignada al dispositivo militar británico en torno a las Islas Malvinas, fue detectado navegando desde el archipiélago hacia el extremo sur continental sin notificación previa a las autoridades argentinas.

El recorrido del patrullero británico
De acuerdo con los reportes conocidos en los últimos días, el buque continuó posteriormente su navegación hacia el Estrecho de Magallanes y recaló el 5 de julio en el puerto chileno de Punta Arenas para realizar tareas de reaprovisionamiento. Su permanencia en esa ciudad estaba prevista hasta el 8 de julio.
El episodio abrió interrogantes sobre el funcionamiento de los mecanismos de confianza entre Argentina y el Reino Unido en materia de movimientos militares, especialmente por la ausencia de una comunicación previa sobre el desplazamiento del patrullero.
Para el Gobierno fueguino, el caso debe analizarse dentro de un contexto más amplio que incluye la presencia permanente de unidades de la Royal Navy en torno a las Islas Malvinas y la utilización de infraestructura regional para sostener las operaciones británicas en el Atlántico Sur.
El contexto diplomático fortalece el reclamo
Desde la administración provincial remarcaron que el tránsito del HMS Medway ocurre pocos días después de dos importantes pronunciamientos internacionales sobre la cuestión Malvinas.
El 25 de junio, el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas aprobó una nueva resolución que volvió a instar a la Argentina y al Reino Unido a reanudar, a la mayor brevedad posible, las negociaciones bilaterales para alcanzar una solución pacífica y definitiva respecto de la disputa de soberanía.
Un día antes, el 24 de junio, la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) también adoptó por aclamación una declaración que reiteró el respaldo regional al reclamo argentino y renovó el llamado para retomar el diálogo entre ambos países.
Según la interpretación del Gobierno de Tierra del Fuego, estos pronunciamientos otorgan un mayor peso político a su cuestionamiento, ya que el desplazamiento de una unidad militar británica se produce inmediatamente después de que organismos internacionales insistieran en la necesidad de avanzar por la vía diplomática.
Las resoluciones de la ONU citadas por Tierra del Fuego
El planteo oficial también recuerda dos resoluciones consideradas centrales para la posición argentina sobre Malvinas.
La Resolución 2065 (XX), aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1965, reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido e invitó a ambas partes a negociar una solución pacífica.
Asimismo, la Resolución 31/49, sancionada en 1976, exhortó a los dos países a abstenerse de adoptar decisiones unilaterales que modifiquen la situación existente mientras continúe pendiente el proceso de negociación.
En ese marco, el Gobierno fueguino sostiene que el tránsito del HMS Medway contradice ese espíritu y profundiza la preocupación por la continuidad de la presencia militar británica en una región que Argentina y otros países del Atlántico Sur promueven como una zona de paz, cooperación y desmilitarización. Para la provincia, el debate trasciende el paso de un patrullero y se vincula con la permanencia de un despliegue militar en un territorio cuya soberanía continúa siendo objeto de disputa internacional.
















