
El histórico conflicto entre La Pampa y Mendoza por el río Atuel sumó un capítulo decisivo. Una medida del Gobierno nacional dejó atrás el esquema aplicado durante más de cinco décadas y dispuso que la totalidad de las regalías generadas por el complejo hidroeléctrico Los Nihuiles corresponda a Mendoza, donde están ubicadas las represas y la infraestructura de generación.
Hasta ahora, el 12% correspondiente a regalías hidroeléctricas se dividía en partes iguales entre ambas provincias por aplicación del Decreto 1560 de 1973. La nueva disposición eliminó ese reparto y adoptó el denominado “criterio de la fuente”, según el cual el beneficio debe quedar en la jurisdicción donde se produce la energía. Durante el último año, las regalías distribuidas habrían rondado los USD 2,5 millones, aunque el monto podría aumentar con la próxima concesión del sistema.
Dos interpretaciones enfrentadas sobre un mismo recurso
Mendoza sostiene que la energía de Los Nihuiles se genera completamente dentro de su territorio, porque allí se encuentran el salto de agua, la pendiente y las obras necesarias para transformar el recurso hídrico en electricidad. Desde esa perspectiva, el carácter interprovincial del río no obligaría a compartir los ingresos derivados de la producción hidroeléctrica.
La Pampa cuestiona esa interpretación y considera que los aprovechamientos forman parte de una cuenca compartida. Para la provincia, la eliminación del reparto afecta derechos económicos asociados con un río interjurisdiccional y se suma al perjuicio ambiental y productivo generado por la reducción del caudal que ingresa a su territorio. Su estrategia contempla recurrir a herramientas administrativas y judiciales para intentar dejar sin efecto la medida.
El caso económico se entrelaza con otra controversia por el agua. En julio de 2020, la Corte Suprema de Justicia de la Nación estableció como meta un caudal mínimo permanente de 3,2 metros cúbicos por segundo en el límite entre ambas provincias. La Pampa denuncia que ese objetivo no se cumple, mientras Mendoza sostiene que su ejecución depende de la disponibilidad hídrica de la cuenca y de la realización de obras para recibir y aprovechar el agua.
Mendoza mantiene un reclamo por USD 680 millones
La modificación del reparto rige hacia adelante, pero no resolvió la discusión sobre los fondos cobrados durante las décadas anteriores. Mendoza mantiene una demanda iniciada en 2022 contra el Estado nacional y reclama la restitución de las regalías que considera distribuidas de forma incorrecta desde 1973.
La estimación difundida por la provincia alcanza los USD 680 millones, aunque deberá actualizarse según la evolución del expediente. El planteo judicial original calculaba daños por $67.338 millones a valores de diciembre de 2021, más intereses y costas. La nueva decisión nacional sería incorporada al expediente como un hecho posterior para fortalecer la posición mendocina.

La Corte ya citó formalmente a La Pampa para que intervenga en la causa y presente sus argumentos. Esa decisión es procesal: no representa una sentencia favorable a Mendoza, no obliga por el momento a devolver fondos ni resuelve definitivamente quién tenía derecho a recibir las regalías históricas.
Un conflicto abierto en varios frentes
La controversia continuará, por lo tanto, en al menos tres planos. El primero será el cuestionamiento pampeano contra la eliminación del reparto. El segundo, la demanda retroactiva de Mendoza. El tercero seguirá siendo el cumplimiento del caudal fijado para el río Atuel, una discusión con consecuencias ambientales, productivas y sociales.
Mientras esas causas avanzan, Mendoza recibirá el 100% de las regalías futuras de Los Nihuiles y prepara una nueva concesión del complejo por 30 años. La Pampa, en cambio, buscará preservar los ingresos que recibió durante más de medio siglo. Lejos de cerrar la disputa, la nueva distribución trasladó el conflicto a una etapa judicial con consecuencias económicas potencialmente millonarias.


















