El Manchester City volvió a golpear en el partido más importante de la ciudad. En una edición vibrante del derbi de Manchester, el conjunto “Ciudadano” derrotó 1 a 0 al Manchester United en Old Trafford gracias a un gol de Erling Haaland a los 60 minutos, una conquista que necesitó una extensa revisión del VAR antes de ser confirmada por el árbitro.
La victoria adquiere aún más relevancia si se considera que el City jugó gran parte del encuentro con un futbolista menos tras la expulsión de Phil Foden en el primer tiempo, luego de una violenta patada desde el piso sobre Bruno Fernandes.
VAR, suspenso y el grito de Haaland: el gol que definió un clásico caliente
Después de una primera mitad marcada por la intensidad y la polémica tarjeta roja a Foden, el equipo visitante logró sostener el orden y esperar su oportunidad. Esa ocasión llegó a los 60 minutos, cuando Haaland apareció solo por el segundo palo para definir con precisión y vencer la resistencia del belga Sene Lammens.
Sin embargo, el festejo quedó congelado durante varios minutos. El VAR intervino para analizar una presunta posición adelantada de Enzo Fernández en la acción previa y mantuvo en vilo tanto a los jugadores como a los hinchas presentes en Old Trafford. Finalmente, la revisión determinó que la jugada era válida y el tanto fue convalidado.
A partir de allí, el City administró la ventaja con inteligencia y carácter. A pesar de la inferioridad numérica, logró controlar los momentos de presión del United y resistió hasta el pitazo final con una atajada vital del italiano Gianluigi Donnarumma para quedarse con tres puntos de enorme valor en el derbi de Manchester.
Lisandro Martínez y Enzo Fernández, protagonistas argentinos en el derbi de Manchester
El clásico también tuvo fuerte presencia argentina en ambos lados de la vereda. Por el lado del Manchester United, Lisandro Martínez volvió a ser una de las figuras más sólidas del equipo. El defensor campeón del mundo mostró firmeza en los duelos individuales, personalidad para conducir la última línea y fue uno de los encargados de sostener la ilusión local hasta los instantes finales.
En el City, Enzo Fernández cumplió una tarea fundamental en la mitad de la cancha. El mediocampista aportó despliegue, recuperación y claridad en la circulación del balón, especialmente después de la expulsión de Foden. Su trabajo silencioso fue clave para que el conjunto visitante pudiera mantener el equilibrio y sostener la ventaja conseguida por Haaland.
Con este triunfo, el Manchester City volvió a demostrar por qué es uno de los equipos más competitivos del fútbol europeo. Incluso jugando con diez hombres durante buena parte del encuentro, encontró la manera de imponerse en territorio rival y quedarse con un derbi que tuvo de todo: polémicas, intervención del VAR, una expulsión temprana y el goleador de siempre marcando la diferencia.














