La tortilla no es solo española: el paso a paso para hacer frico friulano, la versión italiana
Originario del Friuli Venezia Giulia, una región fronteriza con Austria y Esolvenia, este plato nació como una forma de aprovechar los restos de queso y papa.
El frico friuliano es un plato típico de la región del Friuli Venezia Giulia, en el noreste de Italia. Una deliciosa comida a base de queso, patatas y cebolla, con un resultado muy similar a la tortilla española, con una sutil diferencia.
Originario del Friuli Venezia Giulia, una región fronteriza con Austria y Esolvenia, este plato nació como una forma de aprovechar los restos de queso y papa, dos ingredientes básicos de la vida rural friuliana.
Lapreparación del frico toma aproximadamente 45 minutos en total. Esto incluye unos 10 minutos de preparación de los ingredientes y unos 35 minutos de cocción.
Para esto, se suele utilizar queso Montasio, un queso italiano con denominación de origen protegida, cremoso, frutal y de un sabor profundo. Si es difícil de conseguir, se puede utilizar el más parecido que encuentres en la góndola de tu supermercado de confianza.
La alternativa a la tortilla española Foto: Freepik
Cómo hacer frico friulano
Ingredientes
600 g de papas
1 cebolla mediana
250 g de queso Montasio (o en su defecto, queso fontina o un semi duro que funda bien)
2 cucharadas de manteca o aceite de oliva
Sal y pimienta a gusto
Paso a paso para una increible tortilla
Pelar las papas y cortarlas en láminas finas. Hervirlas durante unos 5 minutos, solo hasta que estén tiernas. Escurrir bien.
En una sartén amplia, derretir la manteca o calentar el aceite y rehogar la cebolla cortada en pluma hasta que se vuelva transparente.
Agregar las papas y salpimentar. Cocinar unos minutos hasta que comiencen a dorarse ligeramente
Incorporar el queso rallado o cortado en cubos pequeños y mezclar suavemente hasta que se funda.
Aplastar con una espátula y cocinar a fuego medio-bajo hasta que se forme una costra dorada en la base (unos 8 minutos).
Dar vuelta el frico con ayuda de un plato y cocinar del otro lado hasta que quede dorado y crujiente.
Servir caliente, solo o acompañado de una ensalada verde o de polenta grillada.