Por Melisa Bubica

Si estás con ganas de preparar el pollo de una manera distinta y que quede sabroso, hoy aprenderás cómo se hace pollo frito. No vas a necesitar de muchos elementos, aunque algunos consejos harán la diferencia para el resultado.
El pollo es una proteína muy utilizada en nuestra alimentación, esta versión también sirve para hacer sándwiches, dedos de pollo, milanesa, entre otras opciones.
A la hora de preparar la proteína, es importante tener una tabla y cuchillo solamente para manipular la carne. Eso es para evitar la contaminación cruzada.
Por otro lado, cortar las piezas de pechuga de pollo de forma pareja, obteniendo cubos. Tienen que ser del tamaño de un bocado y similares entre sí. Así nos vamos a garantizar que todos los trozos de pollo queden bien cocidos.

El último detalle (e igual de importante que los anteriores) es preparar el aceite y dejar que tome temperatura. Tener una espumadera o pinza para ir sacando las piezas que se van cocinando. Si tenemos los elementos adecuados podemos hacer la tarea mejor y evitar accidentes en la cocina.
Esta receta de pollo frito es crocante, por lo que queda muy bien y se puede servir con una buena ensalada de hojas verdes: lechuga, rúcula, berro y espinaca (esta última, cortada bien finita), champiñones. Y, como extra, agregarle un dip de mayonesa casera.
Esta preparación es una versión sin gluten. Pero podés utilizar la harina que tengas en casa: va a funcionar de todas maneras. Respecto a los condimentos, no les tengas miedo. Son muchos, pero le da un toque increíble a la receta. Ahora queda ponerse el delantal y preparar esta rica comida.

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