El chipá de maicena es una de esas recetas simples que siempre funcionan: pocos ingredientes, preparación rápida y un resultado que invita a repetir. Inspirado en el clásico del Litoral, esta versión es ideal para quienes buscan una textura más suave y delicada, sin perder ese sabor a queso tan característico.
Perfecto para acompañar unos mates, para una merienda improvisada o incluso como snack salado, el chipá de maicena tiene ese encanto casero que lo vuelve irresistible desde el primer bocado.
Ingredientes necesarios para preparar chipá de maicena en casa
250 g de maicena
150 g de queso semiduro rallado (tipo Mar del Plata o similar)
50 g de manteca (a temperatura ambiente)
1 huevo
1 cucharadita de polvo de hornear
½ cucharadita de sal
2 a 4 cucharadas de leche (según necesite la masa)
Chipá de maicena. Foto: imagen creada con Copilot para Canal 26.
Paso a paso: cómo lograr una masa suave y aireada para hacer chipá de maicena
En un bowl, mezclar la maicena, el polvo de hornear y la sal.
Agregar la manteca y desmenuzar con las manos hasta lograr un arenado.
Incorporar el queso rallado y mezclar bien.
Sumar el huevo y comenzar a unir la masa.
Añadir leche de a poco hasta formar una masa suave, que no se pegue en las manos.
Formar bolitas pequeñas o bastoncitos.
Colocar en una placa enmantecada o con papel manteca.
Llevar a horno precalentado a 180 °C durante 12–15 minutos, hasta que estén apenas dorados.
Tips clave para que no falle la receta de chipá de maicena
No los cocines de más: el chipá de maicena debe quedar pálido, no tostado.
Podés usar queso más intenso (tipo pategrás o reggianito) para más sabor.