Polenta cremosa: el chef Pedro Lambertini revela el error común que todos cometen al cocinarla
Este plato fue el alimento básico de los campesinos del norte de Italia, elaborado a base de harina de maíz amarilla cocida en agua o leche, y acompañada con queso o salsas. Cómo hacerla de la mejor forma.

Cuando las temperaturas bajan, nada mejor que un plato caliente, cremoso y bien casero para levantar el ánimo. La polenta, clásica de los días fríos, vuelve a las canchas este invierno con mucho queso y cremosidad, ideal para quienes buscan una comida fácil pero con un toque distinto.
Esta receta, sugerida por el chef Pedro Lambertini, combina pocos ingredientes y logra un resultado sabroso y visualmente atractivo.

El error común que todos cometen con la polenta: “Buscar el punto deseado mientras está sobre el fuego”
El chef Pedro Lambertini compartió su receta en su cuenta de la red social X y explicó cuál es el error más común a la hora de cocinar polenta. “El error por el cual la polenta queda seca y ‘bodoque’ es buscar el punto deseado mientras está sobre el fuego. Piensen que la polenta es sémola de maíz, un cereal con muchísimo almidón que no deja de absorber líquido”, explicó.
“No duden en aflojarla con más caldo o leche mientras aún está en el fuego, si ven que espesa mucho. Yo la hago a ojo y voy midiendo la cantidad de polenta, pero siempre considerando que en la olla debe sentirse algo más fluida, porque en el plato toma consistencia y se afirma aún más mientras el comensal la come”, agregó.

La "polenta definitiva" de Pedro Lambertini: paso a paso para hacerla en tu casa
- Van a poner en una olla cuatro partes de agua, caldo, leche o una mezcla de ambos (recomendado), con sal, una hoja de laurel y un diente de ajo.
- Cuando rompa el hervor, los retiran. Agregan la polenta instantánea en forma de lluvia, revolviendo con un batidor, y bajan el fuego porque salpica mucho.
- Apagan el fuego y agregan una cantidad generosa de manteca fría (50 g si las partes son tazas).
- Emulsionan, incorporan cubos de queso fresco y un puñado de parmesano. Pimienta de molinillo en abundancia.
- Dejan reposar tapado unos minutos, dan un par de vueltas con cuchara de madera y sirven.

Consejos del chef para cocinar una polenta rica y siempre cremosa
“Mientras no haya grumos, no hay texturas mejores o peores: va en gustos. Cuando la polenta era un plato campesino, se comía bien espesa; su llegada a las urbes la volvió más fluida y refinada. A mí me gusta en un término medio: ni muy firme ni demasiado suelta. Si les gusta más ligera, usan cinco partes de líquido”, reveló.

















