
La industria de la construcción en Argentina atraviesa una etapa de transformación impulsada por las nuevas tecnologías, que busca resolver los altos costos de producción y acortar los tiempos de obra, sin contar el desperdicio de materiales. Por eso, la impresión 3D aplicada a la construcción aparece como una de las innovaciones con mayor potencial.
En este sentido, la empresa cordobesa Tecnus, especializada en hormigón, se prepara para dar un paso clave en esta revolución tecnológica. La compañía anunció que comenzará a fabricar en Argentina máquinas constructoras 3D capaces de levantar una casa en solamente 60 días.
El proyecto surge a partir de un acuerdo con la firma brasileña 3Dprintek, desarrolladora de la tecnología, y apunta inicialmente al mercado local. Además de reducir significativamente los costos, el sistema permite agilizar los procesos constructivos y mejorar la eficiencia de las obras, una ventaja especialmente atractiva para desarrolladores e inversores inmobiliarios.

Cómo funciona la máquina cordobesa que fabrica casas en tiempo récord
La empresa prevé empezar la producción de impresoras 3d gigantes durante el segundo semestre de este año en Córdoba, para facilitar la impresión doméstica, aunque a una escala mucho mayor: mediante una mezcladora y un sistema de bombeo, deposita capas sucesivas de material para formar las paredes y estructuras de una vivienda.
Las máquinas tendrán una capacidad de trabajo de hasta 17 metros de ancho por 25 metros de largo y una altura máxima de siete metros, dimensiones que permiten construir distintos tipos de casas y edificios de pequeña escala.
Según explicó Mario Núñez, socio gerente y fundador de Tecnus, la empresa ya cuenta con un preacuerdo con la compañía brasileña y espera formalizarlo en las próximas semanas. La impresión 3D, en este caso, viene a completar la denominada “obra gris”, que comprende paredes, escaleras, canteros y mesadas.
Reducción de costos del 30%: cuáles son los beneficios económicos del nuevo sistema de construcción
Uno de los principales atractivos de esta tecnología es sin duda el ahorro económico, y de acuerdo con Tecnus, el sistema puede reducir hasta un 30% los costos respecto de una obra convencional.
La disminución del presupuesto se explica por varios factores. En primer lugar, se reduce la cantidad de mano de obra necesaria durante las etapas iniciales de construcción. Además, la precisión de las impresoras minimiza errores y desperdicios de materiales, dos problemas habituales en las obras tradicionales.
A esto se suma una mayor eficiencia en la planificación y ejecución de los proyectos, permitiendo a desarrolladores inmobiliarios acelerar la entrega de unidades y mejorar la rentabilidad de sus inversiones.

El fin de las obras eternas: cómo se logra armar una propiedad en solo 60 días
La velocidad de ejecución es otro de los aspectos que más llaman la atención. Según los cálculos de la empresa, las impresoras pueden avanzar a un ritmo aproximado de un metro cuadrado por hora.
Gracias a esta capacidad, construcciones que actualmente demandan varios meses podrían completarse en tiempos considerablemente menores. Como ejemplo, Núñez explicó que un dúplex que normalmente requiere alrededor de seis meses de trabajo podría estar listo en apenas 60 días utilizando el sistema de impresión 3D.
Esta aceleración de los plazos no solo beneficia a las constructoras, sino también a los compradores, que podrían acceder a sus viviendas en menos tiempo. Asimismo, favorece los procesos de preventa y comercialización de proyectos inmobiliarios.

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El sistema desarrollado por 3Dprintek mantiene varios principios de la construcción tradicional, ya que continúa utilizando vigas y columnas estructurales. Sin embargo, reemplaza los ladrillos por paredes impresas capa por capa mediante hormigón especial.
La máquina construye dos semiparedes paralelas entre las cuales se incorporan directamente las instalaciones eléctricas, de gas y otros servicios. De esta manera, se evita la necesidad de romper paredes para realizar conexiones posteriores.
Posteriormente, el espacio interior se rellena con un material espumígeno elaborado a partir de hormigón y aditivos especiales. Este compuesto es liviano, aporta aislamiento térmico y mejora la eficiencia energética de la vivienda.
Aunque en Argentina esta tecnología todavía se encuentra en una etapa inicial de desarrollo, las perspectivas son prometedoras. La empresa ya cuenta con presencia comercial en distintos países de América Latina y planea impulsar la adopción local de estas máquinas, ofreciendo además asistencia técnica especializada.










