
Cada inicio de mes, muchas personas recurren a distintas prácticas esotéricas para buscar prosperidad, abundancia y energías positivas. Entre los rituales más conocidos está el de la canela en polvo, un ingrediente común en la cocina que, según la tradición, puede ayudar a abrir las puertas a la buena fortuna.
La costumbre indica que el 1 de octubre —como cada primer día del mes— es el momento ideal para realizar este ritual. La clave está en la intención: se trata de un acto simbólico que busca atraer lo mejor para el nuevo ciclo.
Paso a paso: cómo se hace el ritual de la canela
Para llevarlo a cabo, solo hace falta una pequeña cantidad de canela en polvo. La versión más difundida sugiere colocarla en la palma de la mano derecha y acercarse a la puerta principal de la casa o del lugar de trabajo.
Una vez allí, la persona debe ubicarse mirando hacia el interior y pensar en aquello que desea atraer durante el mes. Antes de soplar la canela, muchos repiten una frase tradicional: “Cuando esta canela soplo, la prosperidad aquí penetrará. Cuando esta canela soplo, la abundancia vendrá para quedarse. Cuando esta canela soplo, la abundancia aquí vivirá”.

El siguiente paso es soplar la canela desde afuera hacia adentro, visualizando cómo la prosperidad ingresa al hogar. Según la creencia, la dirección es fundamental para que la abundancia entre y permanezca.
Qué hacer después y qué significa el ritual
No hay una única versión sobre cuánto tiempo debe quedar la canela en el piso. Algunas personas prefieren dejarla varias horas, mientras que otras esperan hasta el día siguiente para limpiar.
El sentido de la práctica está ligado a abrir un nuevo ciclo y establecer una intención de prosperidad. Además, la canela suele asociarse con la purificación, la protección y la atracción de energías positivas.
De todas formas, se trata de una creencia popular y simbólica: no existe evidencia científica de que soplar canela pueda atraer dinero o modificar la situación económica. El valor del ritual reside en la tradición y en la fe de quienes lo practican.
















