Valijas en aeropuerto
Valijas en aeropuerto

Con la llegada de las vacaciones, muchos aprovechan el período de descanso y relajación para viajar a destinos alejados de su zona residencial. Para eso, el avión es el método predilecto por comodidad, espacio, velocidad y buen servicio. Pero lo que es un lujo puede convertirse en una pesadilla y los pasajeros son pasibles de ser sancionados en caso de tener este objeto en su valija, ya que pone en riesgo la seguridad aeronáutica.

Se trata de algo que muchos utilizan a diario y, comúnmente, se considera inofensivo, pero en realidad pone en peligro a todos los individuos a bordo de la unidad voladora, incluso a pilotos y tripulantes de cabina.

Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Foto: NA.

¿Cuáles son los productos que no se pueden llevar en la valija?

En esta oportunidad nos referimos a los artículos de limpieza, como lavandina, cloro, ácidos, ceras para pisos y otros productos químicos que están prohibidos en vuelos comerciales. La razón de su interdicción se explica a partir de la composición material de estos elementos. Los líquidos como estos pueden ser corrosivos, inflamables, o tóxicos, y los convierten en objetos de alto riesgo para la seguridad del avión.

En caso de detectarse uno de estos en el equipaje, las autoridades aeroportuarias pueden retenerlos y aplicar multas, ya que su transporte está expresamente prohibido.

A diferencia de otros productos como galletitas o algunos líquidos, no importa que los artículos de limpieza estén cerrados o sean pequeños. No pueden ser subidos al avión de ninguna manera

La lista completa de artículos prohibidos en el equipaje

Valijas en aeropuertos.
Valijas en aeropuertos. Foto: Pexels

Además de los productos de limpieza, otros artículos no se pueden llevar ni en el equipaje de mano ni en el facturado.

  • Extintores de todo tipo.
  • Motores de combustión interna o eléctricos.
  • Combustibles: nafta, gasoil, petróleo, diluyentes para pintura.
  • Aerosoles inflamables (excepto los de uso personal).
  • Pirotecnia.
  • Artículos que contengan oxígeno (uso médico o estético).
  • Venenos y productos tóxicos: insecticidas, raticidas, plaguicidas.
  • Líquidos corrosivos: hidráulicos, refrigerantes, aceites.
  • Baterías derramables (autos, motos).
  • Vehículos eléctricos: patinetas, segways, bicicletas.
  • Armas eléctricas y aerosoles de defensa personal: gas pimienta, taser.
  • Garrafas o cartuchos de combustible para camping.
  • Herramientas con motor: motosierras, desmalezadoras, generadores.
  • Trofeos de caza de fauna autóctona argentina.