Llega la Fiesta del Chorizo Artesanal 2026: dónde y cuándo se realiza el evento que celebra un clásico de la parrilla
Este evento se realiza año tras año y, además de degustar distintos tipos de chorizo, también se elige a la Embajadora Nacional del Chorizo Artesanal, una joven representante de la comunidad que simboliza el espíritu del evento y mantiene viva la tradición durante todo el año.

En el corazón del norte de Santa Fe se encuentra Ataliva, un pequeño pueblito que logró destacarse no solo por su tranquilidad, naturaleza y paisajes rurales, sino también por su gran fiesta gastronómica dedicada al chorizo artesanal.
Con calles serenas, tradiciones vivas y una calidez que hace sentir al visitante como en casa, este pueblito se convirtió en una joya escondida para los amantes del turismo auténtico y las fiestas regionales.
Este año, la tradicional Fiesta Nacional del Chorizo Artesanal se llevará a cabo este sábado 24 de enero y las entradas anticipadas tienen un valor de $8.000.
Qué actividades se realizan en la Fiesta del Chorizo Artesanal
El chorizo es uno de los clásicos indiscutidos de la cocina familiar argentina. Acompaña asados, picadas, guisos y se adapta a cualquier mesa. Sin embargo, en Ataliva es mucho más que una achura: es parte de su identidad cultural y motor de una celebración que crece año a año.
Cada edición de la Fiesta Nacional del Chorizo Artesanal reúne a familias, turistas y productores locales en un evento que mezcla sabor, historia y comunidad.

Durante la jornada se realizan degustaciones, concursos de cocina, espectáculos musicales en vivo y ferias con productos típicos. Las variedades de chorizo —de cerdo, vacuno y mixto— se cocinan a la parrilla con recetas transmitidas de generación en generación, y el aroma inunda todo el pueblo.
Además, uno de los momentos más esperados es la elección de la Embajadora Nacional del Chorizo Artesanal, una joven representante de la comunidad que simboliza el espíritu del evento y mantiene viva la tradición durante todo el año.
Ataliva es un rincón con historia, naturaleza y calidez: ¿cómo llegar al pueblito?
Más allá de la gastronomía, Ataliva invita a ser descubierto por su ritmo pausado, paisajes pampeanos y hospitalidad genuina. Rodeado de campos fértiles y caminos rurales, este destino es ideal para el descanso, las caminatas, el cicloturismo y el contacto con la naturaleza.
Ubicado a unos 550 km de Buenos Aires, se puede llegar fácilmente desde la Ruta Nacional 34 o desde Rosario, conectando por la Ruta Provincial 13. Quienes visitan Ataliva también pueden aprovechar para conocer localidades cercanas como Cañada de Gómez, Las Parejas, Rafaela o la ciudad de Rosario, con sus museos, ferias y propuestas culturales.
La comunidad atalivense mantiene vivas sus raíces a través de peñas, ferias y actividades culturales, muchas de ellas organizadas en antiguos espacios ferroviarios reciclados como museos o centros comunitarios. Todo en este pueblo transmite historia, pertenencia y pasión por las costumbres.
Además, la zona forma parte de la cuenca del arroyo Cululú, que alimenta al río Salado. Es un entorno donde pueden observarse aves, peces, insectos y pequeños mamíferos, ideal para los aficionados al ecoturismo y la fotografía de naturaleza.
Una escapada diferente con la gastronomía como punto de partida
Ataliva no solo celebra al chorizo, sino que ofrece una experiencia completa de turismo rural, donde el viajero puede relajarse, comer bien y reencontrarse con la esencia de la vida sencilla. La fiesta gastronómica es la excusa perfecta para descubrir un lugar donde todo se siente cercano, familiar y real.
Para quienes buscan una escapada diferente, cargada de sabores auténticos, tradiciones que se viven con orgullo y un entorno donde la naturaleza y la historia conviven, Ataliva es sin dudas una parada obligada en el mapa turístico del interior argentino.

Ya sea por su fiesta nacional, por su gente o por su espíritu de pueblo que resiste al olvido, Ataliva demuestra que a veces los destinos más memorables no están en las grandes ciudades, sino en los rincones donde las tradiciones siguen vivas y el chorizo sabe mejor que en ningún otro lugar.



















