Tren del Fin del Mundo.
Tren del Fin del Mundo. Foto: Instagram @eltrendelfindelmundo

Bueno, bonito y barato: la famosa triple B es lo que buscan muchos jubilados a la hora de programar un destino para visitar durante las vacaciones. Por suerte, Argentina está llena de lugares que cumplen con esas características y dejan deslumbrados a quienes los visitan. Además, los retirados cuentan con varios beneficios que facilitan el ahorro durante el período de descanso, por lo que las propuestas se hacen cada vez más accesibles.

No hay necesidad de gastar una fortuna para conocer los hermosos rincones de nuestra patria. Desde pueblos recónditos pero hermosos en el interior del país hasta ciudades turísticas en las montañas, esta lista muestra destinos esenciales para que los más grandes puedan disfrutar de unas vacaciones inolvidables.

Tafí del Valle (Tucumán)

Tafí del Valle. Foto X @pilusaltor
Tafí del Valle. Foto X @pilusaltor

La preciosa ciudad tucumana es un paraíso oculto en el interior del país. Dentro de sus propuestas más seductoras, encontramos la posibilidad de hacer senderismo recorriendo cerros con miradores al hermoso valle que te dejarán boquiabierto, recorrer la ruta del artesano, disfrutar de los exquisitos quesos y salames típicos de la localidad y visitar el Museo Jesuítico La Banda.

Además, la ciudad cuenta con caminatas y visitas a cascadas de montaña como la de los Alisos. Tafí del Valle es un destino imprescindible.

Merlo, San Luis

Merlo, San Luis. Foto: Instagram @merloturismosl

La localidad de Merlo, ubicada en el noreste de la provincia de San Luis, dentro del Valle del Conlara, enamora a los visitantes con su tranquilidad, sus hermosas vistas y una promesa de plena conexión con la naturaleza.

Además de los paseos por el centro, las ferias artesanales y los típicos cafés de la ciudad, se abren como abanico decenas de posibilidades para recorrer un paisaje donde lo frondoso del verde se mezcla con la transparencia del agua y nos regalan una postal inolvidable. Algunos de los recorridos más lindos son de baja exigencia física. Lugares como el Dique Piscu Yaco, Pasos Malos o la Reserva Florofaunística de Rincón del Este permiten caminatas cortas y descansos en contacto directo con el paisaje serrano.

Valle de Uco, Mendoza

Valle de Uco. Fuente: Turismo Mendoza
Valle de Uco. Fuente: Turismo Mendoza

Otro destino que, por conocido, no deja de conservar sus lugares únicos. Además, ir en temporada baja permite disfrutar de actividades culturales, pasajes y alojamiento sin los precios de punta. La región es cabecera en la producción de vinos Malbec, y es una oportunidad para aprovechar y disfrutar de un buen brebaje que aliviane el alma.

Además de las propuestas de enoturismo, es decir, la visita de bodegas para catas y degustaciones de vino, existen otras alternativas fascinantes, como recorrer el Cordón de Plata, conocer el Manzano Histórico y emocionarse con la arquitectura vanguardista de algunos de sus edificios, como la bodega Salentein.

Puerto Madryn, Chubut

Avistaje de ballenas en El Doradillo, Puerto Madryn, Chubut. Foto: Pato Daniele
Avistaje de ballenas. Foto: Pato Daniele.

El sur de Argentina es una región que sigue cautivando el corazón de quienes la visitan. Puerto Madryn es una ciudad mundialmente reconocida por su temporada de avistajes de ballenas, que va de junio a diciembre, y de pingüinos en Punta Tombo, pero no son las únicas opciones atrayentes.

También se puede recorrer la Península Valdés, visitar el ecocentro y conocer la casa de té galesa en Gaimán. Las caminatas por la costanera y el área natural protegida “El Doradillo” son otras posibilidades para dejarse encantar por la biodiversidad, el agua celeste y la característica belleza de la Patagonia.

Villa General Belgrano, Cordoba

Villa General Belgrano. Foto: villageneralbelgrano.gob.ar

Ubicada en el Valle de Calamuchita, este pequeño pueblo cordobés parece un destino sacado de un tradicional cuento europeo: gastronomía alemana, fachadas nórdicas y construcciones en madera combinan a la perfección con la típica simpatía cordobesa y su encantadora tonada.

Los visitantes suelen pasear por la avenida principal y deleitarse con la arquitectura de estilo alpino, visitar el museo histórico de la ciudad para conocer la razón oculta detrás de su impronta europea y comer en las cervecerías artesanales de la zona.

También, para los abuelos más extremos, existe la posibilidad de realizar senderismo y acceder a vistas panorámicas del valle. Entre ellos, los caminos más destacados son el ascenso al Cerro de la Virgen y al Cerro Alemán.