Ni París ni Buenos Aires: el pueblito oculto de 200 habitantes donde Bioy Casares y Borges se escapaban para escribir
Entre estancias, silencios rurales y amistades literarias, el pueblo guarda una historia poco conocida de la literatura argentina. Dónde queda este rincón del mundo que funcionó como un espacio de retiro para escritores del más alto nivel.

En pleno interior bonaerense, a tres horas de la Ciudad de Buenos Aires, Pardo es un paraje de 200 habitantes que conserva una historia singular de la literatura. Desde la década de 1930 funcionó como un espacio de retiro para escritores del más alto nivel como Adolfo Bioy Casares, Silvina Ocampo y Jorge Luis Borges.
La estancia donde se quedaban se llamaba Rincón Viejo y era administrada por Bioy Casares. Fue levantada en estilo inglés durante el siglo XIX por su abuelo, Juan Bautista Bioy.

Rincón Viejo, la estancia donde se escribía literatura argentina
Allí vivió durante un tiempo Bioy, que convivía con peones y vecinos y se involucraba en las tareas del campo y desarrollaba parte de su obra literaria.
Fue en Pardo donde escribió uno de sus libros más famosos: La invención de Morel, publicado en 1940. También filmó películas caseras junto a Borges, quien visitó el pueblo en distintas oportunidades durante las décadas de 1940 y 1950, atraído por la calma del lugar y la amistad con Bioy.
La tríada Bioy, Ocampo y Borges, una relación marcada por la literatura

La relación entre Bioy Casares y Silvina Ocampo tuvo en Pardo uno de sus escenarios centrales. Tras siete años de noviazgo, se casaron en 1940 en la ciudad de Las Flores, con Borges como testigo. A pesar de una relación atravesada por tensiones e infidelidades, compartieron largas estadías en el pueblo y una pasión común por la literatura.
Las visitas de Borges reforzaron esa tríada creativa compuesta por Bioy, Silvina y el propio Borges. Durante sus estadías compartían largas charlas, reuniones informales y proyectos cinematográficos en un espacio que funcionaba como contracara del circuito cultural urbano.
El legado hoy: el Museo Bioy Casares
Hoy, parte de ese legado se conserva en la exestación ferroviaria, convertida en el Museo Bioy Casares. El espacio abre los fines de semana y feriados, y exhibe fotografías, libros y objetos que remiten a la vida del escritor en el pueblo.

Con sus calles de tierra, un hotel histórico y una oferta cultural mínima pero significativa, Pardo se posiciona como un destino de turismo literario de nicho. Un lugar donde la Argentina profunda se cruza con la historia de algunos de los nombres más influyentes de la literatura nacional.
Qué hacer en Pardo: historia, caminatas y tradición
La ciudad de Pardo fue definida como “el mejor lugar del mundo” por Adolfo Bioy Casares, y si bien la literatura es central en su oferta turística, hay lugar para más.
Sin dudas, el Museo y Biblioteca Adolfo Bioy Casares es el atractivo central de la localidad. Con antiguos objetos pertenecientes al escritor y referencias a otros próceres de la literatura, el lugar honra su legado y abre sábados, domingos y feriados.

Otro plan ideal es recorrer el pueblo a pie. Solo tiene 5 manzanas principales y en otoño se puede apreciar el dorado de las hojas sobre los adoquines. La arquitectura antigua es el toque final para un pueblo que enamoró a los mejores autores de Argentina.
La antigua estación del Ferrocarril Sud es un punto de interés imperdible para los visitantes. Funciona como museo y se pueden apreciar verdaderas joyas de una época en la que el país era conectado por el tendido ferroviario.
Como en todo pueblo antiguo, no podía faltar la parroquia, capilla o iglesia típica del pueblo. La Capilla Nuestra Señora del Socorro sorprende con su fachada antigua y un interior deslumbrante.

El circuito continúa en el Club Unión Deportiva, epicentro social y cultural del pueblo, sede de eventos y torneos. A la hora de comer, el “Bar Vieja Estación” ofrece platos típicos en un ambiente cargado de historia ferroviaria.
Y como si fuera poco, cada año en noviembre el pueblo celebra la tradicional “Fiesta del Lechón”, un evento popular que combina música, gastronomía y cultura local, y que termina con un ritual culinario que reúne a toda la comunidad.



















