León Gieco generó una conexión muy fuerte con este pueblo bonaerense.
León Gieco generó una conexión muy fuerte con este pueblo bonaerense. Foto: Generada con Gemini IA

En el corazón de la Provincia de Buenos Aires, donde el asfalto cede terreno a la tierra y el ruido de la ciudad se disuelve en el canto de los pájaros, se encuentra Las Marianas. Este pequeño rincón del partido de Navarro, con apenas un pueblo de 500 habitantes, se ha convertido en el refugio predilecto para quienes buscan una escapada corta auténtica, lejos de los circuitos de turismo rural más comercializados y ruidosos.

A solo 150 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Las Marianas parece haberse detenido en el tiempo. Su fisonomía está marcada por casas antiguas de techos altos, jardines que se desbordan de verde y una calma que solo se ve interrumpida por el trote de algún caballo o el saludo amable de un vecino. Es, en esencia, la definición de paz bonaerense.

La historia de León Gieco y su vínculo con este pueblo tranquilo de Buenos Aires

No es casualidad que un artista tan arraigado a las raíces argentinas como León Gieco haya puesto sus ojos en este lugar. Las Marianas tiene esa mística de la llanura que parece inspirar canciones. El vínculo entre el músico y el pueblo se selló definitivamente cuando Gieco eligió sus calles y paisajes para filmar el videoclip de uno de sus temas más emblemáticos: “Bandidos Rurales”.

Pero la relación no fue meramente profesional. El artista quedó tan sorprendido de la hospitalidad local que decidió involucrarse activamente con la comunidad. En un gesto que todavía se recuerda en las charlas de vereda, Gieco brindó un show solidario con el fin de recaudar fondos para la sala de primeros auxilios del pueblo. Para los marianenses, León no es solo una estrella de la música argentina, sino un vecino más que supo interpretar el espíritu de resistencia y sencillez de su gente.

Escapada corta en Buenos Aires: qué hacer en Las Marianas

A pesar de su tamaño, Las Marianas ofrece experiencias gastronómicas y culturales que valen el viaje. Si planeás una visita, hay paradas que son, sencillamente, obligatorias:

  • El banquete de Doña Irma: En el Salón Comedor Doña Irma, el tiempo se mide en vueltas de tenedor. Irma Angrigiani, a sus 85 años, sigue al frente de la cocina preparando pastas caseras que son leyenda. Ravioles y tallarines que atraen a comensales de toda la región. Tip importante: Solo abre los fines de semana al mediodía, funciona con reserva previa por redes sociales y la dirección exacta se revela recién al confirmar.
  • Fiesta de la Torta Negra: Cada 26 de noviembre, el pueblo se viste de fiesta para homenajear a su especialidad panadera. Heredada de los inmigrantes, la torta negra de Las Marianas es un símbolo de identidad que no podés dejar de probar en sus panaderías locales.
  • Circuito de Mamá Antula: Para quienes buscan una conexión espiritual o histórica, el camping municipal ofrece un recorrido autoguiado sobre los caminos vinculados a la primera santa argentina, combinando el paisaje rural con la reflexión.
  • Huellas del ferrocarril: Aunque el tren dejó de pasar en 1993, la antigua estación y los almacenes de ramos generales que sobrevivieron al cierre ferroviario son el escenario ideal para los amantes de la fotografía de época.
Las Marianas, en Navarro. Foto: Facebook / Turismo - Municipalidad de Navarro.

Cómo llegar a Las Marianas desde CABA

Llegar a este paraíso de tranquilidad desde CABA requiere de un pequeño espíritu aventurero. El trayecto principal se realiza por la Ruta Provincial 47 o la Ruta Nacional 5 hasta Navarro, y desde allí se toma el camino que conduce al pueblo.

El dato clave para el viajero es que los últimos 15 kilómetros son de tierra. Este tramo funciona como un “filtro natural”: mantiene alejado al turismo masivo y preserva la esencia del lugar. Sin embargo, es fundamental consultar el pronóstico del tiempo antes de salir, ya que las lluvias pueden complicar el acceso.

Si buscás desconectar del caos de la Ciudad de Buenos Aires y sumergirte en una experiencia de turismo rural genuina, Las Marianas te espera con la mesa puesta y la puerta abierta.