El pueblo bonaerense donde el fuego es tradición y se cocina el mayor festival de costillar criollo del país
A una hora y media de Buenos Aires, un pequeño pueblo bonaerense convierte el asado en una celebración multitudinaria con el Festival del Costillar Criollo.

A poco más de una hora y media de la Ciudad de Buenos Aires existe un rincón rural que parece detenido en el tiempo, donde las calles de tierra, las pulperías históricas y el aroma a leña encendida definen el paisaje. Allí, cada 1° de mayo, el asado deja de ser una comida y se convierte en celebración colectiva. Se trata de Uribelarrea, el pueblo del partido de Cañuelas que volvió a posicionarse como uno de los destinos gastronómicos más buscados del interior bonaerense gracias al Festival del Costillar Criollo.
Con apenas unos 1.600 habitantes, este pequeño pueblo supo capitalizar su identidad gaucha y su tradición culinaria. Hoy es una de las escapadas favoritas para quienes buscan buena comida, aire libre y experiencias auténticas lejos del ritmo urbano. El festival, que en 2026 celebra su cuarta edición, es el máximo exponente de ese espíritu.
Un evento que transforma al pueblo entero
El Festival del Costillar Criollo no es una feria más. Es una postal viva de la cultura argentina, donde más de 1.300 costillares se asan al mismo tiempo, lentamente, a las brasas, siguiendo técnicas tradicionales que se transmiten de generación en generación. El fuego empieza a encenderse desde temprano y, con el correr de las horas, el aire se impregna de un aroma irresistible que convoca a miles de visitantes.
El evento se realiza en la Sociedad de Fomento de Uribelarrea y reúne a familias, grupos de amigos y turistas de distintos puntos del país. No solo se trata de comer: el festival ofrece música en vivo, espectáculos folklóricos, una feria de artesanos y un clima festivo que combina gastronomía, tradición y encuentro.

¿Qué incluye la entrada y qué tener en cuenta?
La entrada al Festival del Costillar Criollo incluye una costilla entera por persona, con la posibilidad de adquirir hasta cuatro por comensal. Un dato importante para quienes planean asistir: no se venden entradas el mismo día del evento, por lo que se recomienda comprarlas con anticipación.
Como la propuesta es al aire libre y de espíritu campestre, los organizadores aconsejan llevar reposeras, mantas, cubiertos y tablitas, para disfrutar de la jornada con comodidad. El 1° de mayo se convierte así en un verdadero picnic criollo, donde el tiempo parece desacelerarse.
Mucho más que asado: qué hacer en Uribelarrea
Aunque el festival es el gran atractivo, Uribelarrea ofrece mucho más durante todo el año. El pueblo conserva pulperías tradicionales, restaurantes de campo y almacenes que sirven picadas, pastas caseras, embutidos artesanales y carnes asadas a la vista.
Entre los sitios imperdibles se destacan la Plaza Centenario, la iglesia Nuestra Señora de Luján y la antigua estación ferroviaria, símbolos de un pasado ferroviario que marcó el crecimiento de la zona. Todo se recorre a pie y sin apuro, en un entorno donde el silencio y la calma son parte de la experiencia.
Una escapada ideal para el Día del Trabajador
El Festival del Costillar Criollo se realiza cada año el 1° de mayo, en conmemoración del Día del Trabajador, y se convirtió en un clásico del calendario gastronómico bonaerense. Uribelarrea demuestra que no hace falta ir lejos para vivir una experiencia distinta: alcanza con un buen asado, un pueblo con historia y la voluntad de celebrar lo simple.
Para muchos, una vez que se conoce, siempre hay un motivo para volver. Y para otros tantos, este festival es la excusa perfecta para descubrir uno de los secretos rurales mejor guardados de la provincia de Buenos Aires.

Cómo llegar a Uribelarrea desde Buenos Aires
Uribelarrea se encuentra a unos 90 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, dentro del partido de Cañuelas, y el viaje es simple tanto en auto como en transporte público, lo que lo convierte en una escapada ideal de fin de semana o feriado.
En auto
Desde CABA, el trayecto más directo es tomar la Autopista Riccheri en sentido a Ezeiza y continuar por la Autopista Ezeiza–Cañuelas (Ruta Nacional 205). Una vez pasado el acceso a Cañuelas, hay que tomar el desvío señalizado hacia Uribelarrea, por un camino asfaltado que atraviesa zonas rurales y campos abiertos. El viaje dura, en promedio, una hora y media, dependiendo del tránsito.
Durante los días del Festival del Costillar Criollo suele haber mayor circulación, por lo que se recomienda salir temprano y tener en cuenta que el estacionamiento es en zonas habilitadas dentro del pueblo.
En transporte público
También es posible llegar sin auto. Desde la estación Constitución, el Tren Roca ofrece servicios hacia Cañuelas. Una vez allí, se puede combinar con un colectivo local o remise hasta Uribelarrea, que se encuentra a pocos kilómetros. En fechas de evento, suele reforzarse la frecuencia de transporte hacia el pueblo.
En micro
Algunas empresas de micros interurbanos conectan la Ciudad de Buenos Aires con Cañuelas y localidades cercanas. Desde Cañuelas, el acceso es rápido y sencillo. Es una opción práctica para quienes prefieren evitar manejar.

















