La Ruta Binacional de la Fe conecta Argentina y Chile a través de paisajes volcánicos, lagos y sitios religiosos históricos.
La Ruta Binacional de la Fe conecta Argentina y Chile a través de paisajes volcánicos, lagos y sitios religiosos históricos. Foto: Inter Patagonia.

Entre paisajes dominados por volcanes, araucarias milenarias y lagos cristalinos, existe una ruta turística que conecta Argentina y Chile a través de la espiritualidad, la historia y las tradiciones mapuches. Se trata de la Ruta Binacional de la Fe, un recorrido de más de 230 kilómetros que atraviesa la Patagonia norte y se convirtió en uno de los circuitos más sorprendentes para quienes buscan combinar naturaleza, cultura y experiencias trascendentales.

El trayecto une Junín de los Andes, en Neuquén, con distintas localidades chilenas de la región de la Araucanía, como Curarrehue, Pucón, Villarrica y Freire. A lo largo del camino aparecen iglesias, santuarios, monumentos religiosos y sitios vinculados tanto a la cosmovisión mapuche como a la tradición cristiana.

Además de su enorme valor espiritual y cultural, el recorrido ofrece vistas privilegiadas de los volcanes Lanín y Villarrica, dos gigantes naturales que acompañan buena parte de la travesía.

El recorrido atraviesa Junín de los Andes, Pucón, Villarrica y otras localidades de la Patagonia y la Araucanía chilena. Foto: Turismo Junín de los Andes.

La Ruta Binacional de la Fe: un recorrido espiritual entre Argentina y Chile

El circuito comienza en Junín de los Andes, uno de los pueblos más antiguos de Neuquén y un lugar profundamente marcado por la historia religiosa y la presencia de comunidades originarias.

Fundado en 1883, el pueblo nació como fortín militar y luego se transformó en un importante centro de evangelización impulsado por el sacerdote salesiano Domingo Milanesio. Esa mezcla entre culturas mapuches y cristianas todavía forma parte esencial de la identidad local.

Uno de los principales atractivos es el santuario Nuestra Señora de las Nieves y Beata Laura Vicuña, ubicado en la esquina de Don Bosco y Ginés Ponte. El templo conserva reliquias religiosas y se destaca por su arquitectura, donde las formas inspiradas en las araucarias conviven con matras mapuches y una llamativa escultura de Cristo con poncho.

Santuario Nuestra Señora de las Nieves y Beata Laura Vicuña. Foto: Junín de los Andes Turismo.

Muy cerca se encuentra el impactante Vía Christi, una obra monumental diseñada por el arquitecto Alejandro Santana. El recorrido posee 23 estaciones distribuidas a lo largo de dos kilómetros y recrea escenas de la vida de Jesucristo con una fuerte impronta latinoamericana y mapuche.

Las esculturas muestran a un Jesús de rasgos indígenas acompañado por figuras históricas como Mahatma Gandhi, Martin Luther King y la Madre Teresa. “Es un encuentro de culturas. Es el encuentro de dos universos que convergen”, afirma Santana a los pies del Via Christi, la obra que atrae a turistas de todo el país y del otro lado de la frontera.

Volcanes, lagos y araucarias: los paisajes que acompañan el recorrido

La ruta atraviesa algunos de los paisajes más espectaculares de la Patagonia norte y la Araucanía chilena. Durante el viaje, los visitantes pueden observar enormes bosques de araucarias, ríos de montaña, parques nacionales y lagos de origen glaciario que convierten al trayecto en una experiencia visual única.

Uno de los puntos más impactantes es la vista del volcán Lanín, considerado uno de los íconos naturales de Neuquén. Muchos viajeros aprovechan para detenerse en sus alrededores o visitar el lago Tromen, un espejo de agua rodeado por bosques y montañas.

El volcán Lanín y el volcán Villarrica acompañan gran parte del trayecto entre ambos países. Foto: Unsplash.

El recorrido continúa hacia el Paso Mamuil Malal, conocido antiguamente como Paso Tromen. Allí se encuentra el Cristo del Tromen, una escultura instalada en 1950 como símbolo de unión entre Argentina y Chile.

Cada marzo se realiza en ese lugar una misa binacional que reúne a fieles, turistas y comunidades de ambos lados de la cordillera. Después de cruzar la frontera comienza la denominada Ruta Padre Pancho, un circuito espiritual chileno de 161 kilómetros inspirado en la figura de Francisco Valdés Subercaseaux, el primer misionero que evangelizó la zona cordillerana del país vecino.

De Junín de los Andes a Freire: el circuito que une tradiciones mapuches y cristianas

Del lado chileno, la ruta atraviesa localidades como Curarrehue, Pucón, Villarrica y Freire, siguiendo los pasos del llamado “padre Pancho”. El camino incluye 18 hitos históricos y religiosos, además de capillas, monasterios, museos y sitios de oración construidos por el franciscano durante sus misiones en la Araucanía.

Volcán Villarrica. Foto: Reuters.
El volcán Lanín y el volcán Villarrica acompañan gran parte del trayecto entre ambos países. Foto: Reuters.

Uno de los tramos más representativos es el denominado “camino de la paz”, creado con el objetivo de promover la unión entre ambos pueblos luego de las tensiones políticas generadas durante el conflicto del canal de Beagle en 1978.

A lo largo del recorrido aparecen pequeñas capillas rurales rodeadas de montañas y bosques, mientras el volcán Villarrica domina el horizonte chileno. En Pucón, además, existe un museo dedicado al padre Pancho y diferentes espacios religiosos vinculados a su obra evangelizadora.

La travesía finaliza en Freire, una comuna cercana a Temuco que marca el cierre de un itinerario donde la espiritualidad, la historia y la naturaleza se entrelazan de manera única.

La Ruta Binacional de la Fe se consolidó así como una de las experiencias turísticas más originales del sur de América Latina, ideal para quienes desean descubrir paisajes imponentes mientras recorren caminos cargados de simbolismo y memoria cultural.