Europa - Estados Islámicos: los extremos de la tolerancia Foto: Canal 26

En la última Supercopa española se desató una ola de críticas y escándalos sin precedentes. La final que el Barcelona le ganó al Real Madrid quedó en un segundo plano y que se dispute lejos de España por una cuestión económica, también.

El verdadero escándalo radica en las grandes diferencias que se viven en los estados islámicos. Como es ya conocido y ha sucedido en reiteradas ocasiones, las insignias y escudos de los equipos se ocultaron. Tanto Real Madrid como el Barcelona salieron a la cancha con sus respectivas camisetas, pero se podía ver en las tribunas a la gente con las mismas camisetas pero distintos escudos.

El merchandising de los conjuntos españoles en Arabia Saudita estaba modificado del original. Mientras que en la indumentaria oficial se ven en ambos escudos la cruz cristiana, en las que se observaban en las tribunas y afuera del estadio no estaba.

Europa - Estados Islámicos: los extremos de la tolerancia Foto: Canal 26

Los extremos de la tolerancia

Allí se ven las grandes diferencias entre ambas culturas, mientras los países europeos son históricamente permeables y aceptan con los brazos abiertos a migrantes y refugiados musulmanes procedentes de países árabes, en los estados islámicos se procede de manera muy diferente. La religión cristiana no es aceptada allí. Esto demuestra claramente una sociedad más cerrada y que ante mismas situaciones, el proceder es totalmente opuesto.

El Barcelona se consagró campeón de la Supercopa de España. Foto: REUTERS

Es muy común hoy ver a la grandes ciudades europeas como Londres, Berlín, París o Madrid, repletas de personas de otras latitudes, inmigrantes de distintas religiones o credos rezando su culto libremente, caminando con su indumentaria típica sin problemas por la calle.

Lo que pasa en muchos territorios islámicos es contrapuesto. No hay libertad de creencia y no puede estar con simbología cristiana. El credo no se puede mostrar libremente.

En la Europa multicultural se pueden ver mezquitas en todas las ciudades, millones de musulmanes acuden diariamente a sus templos, el uso del velo está permitidos y los símbolos islámicos son plenamente aceptados sin discusión. Incluso el viejo continente se esfuerza en que todos los que allí habitan se sientan plenamente en libertad y para ello protege la simbología islámica.

Del otro lado, muchos símbolos cristianos están prohibidos, no hay reciprocidad y se debe practicar el culto de manera privada y casi secreta.

Las restricciones religiosas de los estados islámicos son muy estrictas y los marcos normativos son fuertes y no se pueden romper.

Volviendo al caso del fútbol, tampoco se deja nada librado al azar, desde los escudos sin cruces hasta los símbolos deportivos con vinculación a la religión o credo. El doble estándar está presente fervorosamente en el caso de Europa y Arabia Saudita.

El Barcelona se consagró campeón de la Supercopa de España. Foto: REUTERS

Como queda a la vista, los clubes europeos adaptan sus símbolos en Arabia Saudita, pero esto no ocurre al revés.

Salinas denuncia que en la Supercopa se ocultaron las cruces de los escudos de Madrid y Barça

El mítico ex jugador español se mostró contrario al formato actual de torneo en Arabia: “En todo el estadio las camisetas que llevaban los aficionados de Madrid y Barça tenían el escudo cambiado. En el caso del Barcelona no lucían la cruz de San Jorge, símbolo de la ciudad y de Cataluña, sino que en su lugar habían puesto una raya en horizontal o en vertical, pero nunca la cruz. En el caso del Real Madrid tampoco llevaba la corona, que representa la monarquía española de tradición cristiana”, denunció.

Ante la cruz cristiana los países islámicos responden de diferente manera, ya sea en el deporte, en la religión o en la simple vestimenta callejera, la opresión y la falta de libertad se ve todo el tiempo y a toda hora, mientras que en Europa ya sean clubes deportivos, templos o en la misma calle, el símbolo isámico, la media luna se puede llevar y mostrar sin restricciones.

Según expertos en libertad religiosa, Europa aplica un modelo de tolerancia amplia que no encuentra reciprocidad en algunos países con religión de Estado.

La discusión no es religiosa, es cultural y normativa: el viejo contiente acepta los símbolos que no son propios; mientras que en algunos Estados islámicos no se permiten.

En el caso de la competencia deportiva, quién puso el dinero – en este caso Arabia Saudita- pone las reglas. Es una demostración de poder económico y control cultural. En varios países islámicos se prioriza la homogeneidad religiosa, incluso imponiéndola a terceros.