
La Comisión Nacional de Valores (CNV) eliminó la posibilidad de depositar y retirar dinero de las cuentas comitentes mediante cheques electrónicos (Echeq), una herramienta que durante apenas cuatro meses permitió a pequeñas y medianas empresas evitar legalmente el impuesto al cheque. La decisión establece que los movimientos de fondos hacia y desde las cuentas abiertas en agentes de liquidación y compensación (Alyc) deberán realizarse exclusivamente mediante transferencias bancarias.

La CNV argumentó que busca garantizar la disponibilidad inmediata del dinero, evitar rechazos vinculados con los cheques y fortalecer los mecanismos de control y trazabilidad. Sin embargo, la medida generó críticas entre tributaristas y en el mercado financiero, donde fue vinculada con la caída de la recaudación del impuesto a los débitos y créditos bancarios.
Con los cambios, las pymes que utilizaban este circuito deberán volver a canalizar sus operaciones a través de los bancos y afrontar el tributo.
Cómo funcionaba el mecanismo para evitar el impuesto al cheque
El sistema había sido habilitado a comienzos de mayo mediante la resolución 1139 de la CNV. La normativa permitía depositar cheques electrónicos directamente en una cuenta comitente de una Alyc, sin que el dinero pasara previamente por una cuenta bancaria.
De esta manera, una pyme podía recibir un Echeq, depositarlo en la Alyc y utilizar los fondos para realizar una inversión financiera de corto plazo, generalmente a través de un fondo común de inversión money market. Después de al menos un día, podía rescatar el dinero.
El beneficio estaba en que el circuito permitía evitar el pago inmediato del 0,6% correspondiente al impuesto al cheque. Además, en determinados casos, la empresa podía solicitar un nuevo echeq a la Alyc, endosarlo y utilizarlo directamente para pagar a un proveedor. Así, el dinero no ingresaba al sistema bancario tradicional y la empresa podía evitar el impuesto tanto sobre el crédito como sobre el débito.
Cuatro meses de cambios y restricciones
El mecanismo tuvo una vida muy corta. Tras la resolución 1139, la CNV dictó apenas unas semanas después la resolución 1141, que limitó el uso de los echeqs a dos por día y por cliente.
Ahora, el organismo directamente eliminó esta posibilidad como vía de ingreso o retiro de fondos de las cuentas comitentes. “A partir de hoy, directamente se eliminó la posibilidad de depositar cheques en la Alyc y de pedirle uno”, explicó Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios.
Según el especialista, las pymes que utilizaban este esquema como una forma de invertir sus fondos durante al menos un día y reducir el impacto del impuesto ya no podrán hacerlo. “Tienen que depositar el cheque en su banco”, señaló.
Por qué las pymes cuestionan la medida
La decisión también generó críticas por su impacto sobre las pequeñas empresas. La tributarista Elisabet Piacentini sostuvo que el mecanismo era legal y permitía reducir costos financieros mediante una operación sencilla. “El Gobierno habla de desregulación pero, en este caso, volvió a regular”, afirmó.
Según Piacentini, las pymes podían resolver la operación desde el home banking y evitar un impuesto que, aunque pueda computarse mediante cargas sociales o anticipos de Ganancias, requiere tiempo para ser recuperado. En ese sentido, consideró que el cambio perjudica especialmente a las empresas de menor tamaño, que tienen menos margen financiero para absorber costos adicionales.

Quiénes se benefician con el cambio
Para Domínguez, el nuevo esquema tiene tres grandes beneficiarios: el Gobierno nacional, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires, además de los bancos.
El Estado nacional tendrá una mayor recaudación por el impuesto al cheque. A su vez, cuando las pymes vuelvan a depositar los cheques en sus cuentas bancarias, podrán quedar alcanzadas por retenciones de Ingresos Brutos mediante SIRCREB u otros regímenes de recaudación. Los bancos, en tanto, podrían captar parte de esos fondos que antes permanecían dentro del circuito del mercado de capitales.
De esta manera, la discusión quedó planteada entre el argumento oficial de mejorar la trazabilidad y transparencia de las operaciones y la crítica de quienes consideran que el verdadero efecto de la medida será recuperar una fuente de recaudación que las pymes habían logrado evitar de manera legal.














