El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, elevó el tono de su campaña de cara a las elecciones del próximo domingo 4 de octubre y lanzó un desafío directo a sus adversarios. Durante un multitudinario acto en Belém, capital del estado de Pará, el mandatario afirmó que sus rivales deberían retirar sus candidaturas porque, según su interpretación, “no tienen ninguna oportunidad”.
Lula, de 80 años y candidato a la reelección, reunió a miles de militantes en el centro de la ciudad amazónica, donde reivindicó los avances sociales alcanzados durante sus tres mandatos: los dos primeros entre 2003 y 2010 y el actual, iniciado en 2023. “Tenemos mucho que hacer porque la deuda con el pueblo brasileño pobre es muy grande”, sostuvo el jefe de Estado ante una multitud identificada con los colores del Partido de los Trabajadores (PT).
Lula defendió sus programas sociales y apuntó contra sus rivales
Durante su discurso, el mandatario repasó algunas de las políticas implementadas por sus gobiernos en materia de educación y salud. También prometió ampliar las escuelas de jornada completa a todo Brasil y aumentar la cantidad de universidades.
En uno de los momentos de mayor tono electoral, Lula preguntó a sus seguidores quién sería capaz de formar a más niños y niñas. Ante la respuesta del público, lanzó su mensaje dirigido a sus competidores. “Si ya lo saben, por favor, digan a nuestros adversarios que retiren sus candidaturas porque no tienen ninguna oportunidad”, afirmó.
Sin embargo, el escenario que reflejan las encuestas es mucho más ajustado. La investigación de Quaest publicada el 28 de septiembre ubicó a Lula con el 39% de las intenciones de voto para la primera vuelta, frente al 34% de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. En una eventual segunda vuelta, ambos aparecen con 42%.
Otro sondeo reciente, de BTG/Nexus, registró 42% para Lula y 37% para Flávio en primera vuelta, mientras que en un eventual balotaje midió 46% contra 44%, respectivamente.
La disputa entre Lula y Flávio Bolsonaro
El senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), se convirtió en el principal rival de Lula en la carrera presidencial. Los estudios publicados durante septiembre muestran diferencias entre los institutos, pero coinciden en reflejar una competencia estrecha entre ambos.
La encuesta de Datafolha difundida el 24 de septiembre registró 40% para Lula y 36% para Flávio en primera vuelta. Para un eventual balotaje, el mismo estudio mostró 47% contra 45%, una diferencia dentro del margen de error.
De esta manera, el discurso de Lula en Belém se produjo en un contexto de fuerte polarización y con la elección todavía abierta según los distintos relevamientos.

Lula comparó su gestión con el gobierno de Jair Bolsonaro
El presidente también aprovechó el acto para contrastar sus gobiernos con la administración de Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria tras ser condenado por delitos vinculados a la trama golpista.
“Mientras el otro gobierno distribuyó un millón de armas, yo distribuí 213 millones de libros didácticos para nuestros pequeños”, afirmó Lula.
Además, adelantó que, si consigue un nuevo mandato, buscará impulsar una reforma política y una reforma judicial. En ese sentido, pidió a sus seguidores que acompañen con su voto a candidatos del PT y de fuerzas aliadas para la Cámara de Diputados y el Senado.
El mensaje de Lula para la Amazonía
El acto en Pará también tuvo un fuerte componente regional. Lula se comprometió a no impulsar obras de dragado destinadas al transporte de cargas por el río Tapajós, un proyecto que había generado movilizaciones de comunidades indígenas de la zona.
Al mismo tiempo, prometió completar el asfaltado del tramo final de una carretera que atraviesa el estado de Pará.
La región amazónica enfrenta fuertes presiones vinculadas con la deforestación, la minería ilegal y el avance del crimen organizado, por lo que las obras de infraestructura y las políticas ambientales ocupan un lugar central en el debate electoral.
Con la primera vuelta prevista para el 4 de octubre, Lula busca consolidar su candidatura mientras sus principales rivales intentan disputar un escenario que, de acuerdo con los últimos sondeos, continúa siendo altamente competitivo.














