
El nene, de 10 años, usó pegamento industrial. No quería volver a cursar luego del receso por las fiestas. Fue despegado después de dos horas con asistencia de personal de Protección Civil y terminó yendo a clases. Ocurrió en Monterrey.
Un niño de 10 años que quería faltar a la escuela tras el fin de las vacaciones se unió al respaldo de su cama con un pegamento industrial, y sólo pudo ser liberado tras dos horas, por lo que debió asistir a clases de todas formas, en la ciudad mexicana de Monterrey, al norte del país.
Tras el receso escolar por las fiestas, comenzado el 22 de diciembre pasado, Diego intentó continuar las vacaciones al unirse a la cama con un pegamento diseñado para metales, cuero o madera, según consigna la agencia alemana Dpa, que cita a la edición on line del diario "Reforma".
El adolescente tuvo la idea anoche, cuando su padre llegó a casa con un nuevo pegamento que quería usar con sus zapatos, y se despertó más temprano que el resto de su familia para llevar a cabo el plan.
Recién después de dos horas, con la asistencia de personal de Protección Civil del Estado de Nuevo León -donde está Monterrey- y la utilización de otro producto, también de origen industrial, el joven pudo ser liberado, y de todos modos debió asistir a clases.














