
Tres nuevos allanamientos se iniciaron este jueves en torno a la desaparición de Erica Soriano -la mujer de 30 años embarazada que despareció en agosto pasado-, los cuales se llevaban adelante en un campo de la localidad bonaerense de Saladillo, propiedad de la familia de su novio, Daniel Lagostena, y en las casas de la hermana y del padre del hombre.
Desde temprano, decenas de policías y bomberos llegados desde el conurbano rastreaban un campo sembrado de trigo, llamado "La Lily", situado en Saladillo, a 180 kilómetros de la Capital Federal, que pertenece al Héctor Lagostena, padre de Daniel.
En el procedimiento también participan geólogos y arqueólogos con experiencia en la búsqueda de restos humanos de víctimas de la represión durante la última dictadura militar, se informó en forma extraoficial.
Por otro lado, se realizaban procedimientos en las casas de Daniel y Viviana Lagostena, hermana del novio de Erica, en todos casos, en búsqueda de rastros de la mujer desaparecida.
Además, durante la jornada, se tenía previsto tomarle declaración a dos empleados de un crematorio de Lanús, con los que la familia Lagostena tendría relación a partir de la casa velatoria de su propiedad.
Erica Soriano desapareció el 21 de agosto pasado cuando, después de discutir con Daniel Lagostena en la casa en la que ambos vivían desde hacía unos meses, en Lanús, se dirigió a Villa Ballester, donde viven sus padres y su hija.
Lagostena siempre estuvo bajo la sospecha de la familia Soriano, situación que se incrementó a partir de su misteriosa desaparición por varios días, en los que alegó que buscó a su pareja en prostíbulos de la zona de Misiones.














