Una aerolínea low cost se declara en quiebra por segunda vez en un año: tiene deudas de más de 2.000 millones de dólares

La compañía aérea inició un proceso voluntario de reorganización bajo el Capítulo 11 del Código de Bancarrota de Estados Unidos. Mientras tanto, continuará pagando salarios y beneficios a empleados y los contratistas durante el proceso.
Una aerolínea estadounidense se declaró en quiebra por segunda vez consecutiva en un año.
Una aerolínea estadounidense se declaró en quiebra por segunda vez consecutiva en un año. Foto: Unsplash.

La aerolínea estadounidense Spirit anunció que se acogió por segunda vez en un año a la ley de quiebra del país tras un fallido intento de reorganización de la compañía, que opera vuelos a través de Estados Unidos.

La aerolínea de bajo costo continuará operando mientras hace frente al proceso de quiebra bajo el Capítulo 11, que presentó en la corte federal para el distrito sur de Nueva York y que le permite reorganizarse bajo la protección de la ley.

La aerolínea Spirit, en quiebra. Foto: REUTERS

“Spirit pretende utilizar el proceso del Capítulo 11 para implementar los amplios cambios necesarios para hacer la transición de la compañía hacia un futuro sustentable y posicionarla para ofrecer el mejor valor del mundo en los próximos años”, indicó la empresa en un comunicado.

La empresa continuará pagando salarios y beneficios a empleados y los contratistas durante el proceso de quiebra. Asimismo, se mantuvo en contacto en los últimos meses con algunos de sus principales arrendadores, tenedores de bonos y otras partes clave con miras a su futuro.

Segunda vez en un año que Spirit pide la quiebra en Estados Unidos

Spirit se había acogido a la quiebra el pasado noviembre tras intentar fusionarse con otras aerolíneas sin éxito. Salió de la protección judicial en marzo después de haber intercambiado casi 800 millones de dólares de deuda corporativa por acciones.

La aerolínea no renegoció sus contratos de arrendamiento de aeronaves durante el proceso anterior, lo que le dejó enfrentando altos costos de arrendamiento, además de una carga de más de 2.000 millones en deudas.

Spirit se acogió por segunda vez en un año a la ley de quiebra de Estados Unidos. Foto: REUTERS

Con este escenario, su junta directiva llegó a la conclusión de que la empresa necesita otro proceso de Capítulo 11: “Desde que salimos de nuestra reestructuración anterior, que se centró exclusivamente en reducir la deuda financiada de Spirit y aumentar el capital social, ha quedado claro que queda mucho trabajo por hacer y hay muchas más herramientas disponibles para posicionar mejor a Spirit para el futuro”, indicó en el comunicado Dave Davis, presidente y director ejecutivo.

Davis dijo que espera rediseñar su red para centrarse en mercados clave y ampliar sus destinos, frecuencias y mejor conexión; optimizar el tamaño de su flota; mejorar el modelo de bajo costo del que fue pionero y poder ofrecer más opciones “premium” a sus clientes manteniendo precios asequibles.