Chau para siempre: quebró una histórica fábrica de alimentos para mascotas y 80 empleados se quedaron sin trabajo

La decisión quedó registrada formalmente en un acta presentada ante el Ministerio de Trabajo y la empresa comunicó que “pese a distintas gestiones realizadas no se ha podido resolver los problemas económicos que hacen imposible la continuidad productiva”.

La fábrica de alimentos para animales despidió a 80 trabajadores.
La fábrica de alimentos para animales despidió a 80 trabajadores. Foto: La Gaceta de Exaltación

Ochenta trabajadores se quedaron sin trabajo tras el cierre definitivo de una histórica fabrica de alimentos para mascotas. Esta situación se dio en un contexto marcado por una complicada situación económica en distintos rubros y en esta oportunidad, dejó fuera de actividad a otra empresa que no logró sostenerse frente al derrumbe del consumo interno.

Se trata de Gepsa, que decidió bajar las persianas de su planta ubicada en el distrito bonaerense de Pilar, una zona que ya venía arrastrando el impacto por el cierre de ILVA, Whirlpool y otras firmas proveedoras, lo que significó la pérdida de cientos de puestos de trabajo. La decisión empresarial quedó registrada formalmente en un acta presentada ante el Ministerio de Trabajo.

La firma comunicó que “pese a distintas gestiones realizadas no se ha podido resolver los problemas económicos que hacen imposible la continuidad productiva”. Por este motivo, y ante la imposibilidad de conseguir un comprador para la planta, la empresa resolvió “iniciar los trámites necesarios a fin del cierre del establecimiento fabril” y abonar las indemnizaciones correspondientes a su personal.

Conflicto en Gepsa: cuándo comenzó hasta su reciente cierre

Fuentes del sector comunicaron que el conflicto se remonta a octubre de 2025, cuando los propietarios plantearon la delicada situación financiera derivada de una caída del 30% en las ventas. A partir de allí, se alcanzó un acuerdo con el gremio para aplicar recortes salariales y reducción de la jornada con el objetivo de evitar despidos y preservar los empleos.

Sin embargo, el deterioro continuó y se sumaron demoras e incumplimientos parciales en el pago de sueldos, además de otorgar licencias adelantadas a todo el plantel sin abonarlas. Hacia fines del 2025, Gepsa envió un acta en la que sostuvo que el cierre de la planta era la única salida posible. Desde el Sindicato de Molineros rechazaron la medida y exigieron la continuidad operativa y la preservación de las fuentes de trabajo.

Cerró la planta de Gepsa en Pilar
Los trabajadores realizaron una movilización en la fábrica. Foto: La Noticia Web

En paralelo, los trabajadores realizaron una protesta frente al establecimiento y aseguraron que la situación es de incertidumbre total, ya que pese al anuncio empresario, no se emitieron telegramas de despido y algunos mantienen expectativas de una posible reapertura tras el receso vacacional de febrero.

Uno de los operarios explicó al medio local Pilar de Todos que el cierre responde a un intento de ajuste interno. “Nosotros creemos que la empresa quiere desprenderse del personal con antigüedad”, afirmó. En ese marco, los empleados sospechan que la compañía planea retomar la actividad más adelante, pero con dotación nueva, sin antigüedad y bajo condiciones laborales más desfavorables para el personal