Estados Unidos bombardeó instalaciones militares iraníes este viernes 26 de junio en respuesta inmediata a un ataque con drones perpetrado por Teherán contra un buque carguero en el estratégico estrecho de Ormuz. El Comando Central estadounidense (CENTCOM) calificó la acción del régimen persa como una violación directa y flagrante del alto el fuego que se encontraba vigente entre ambas naciones y de acuerdo al reporte oficial, aviones de combate de las fuerzas armadas norteamericanas destruyeron depósitos de misiles, hangares de drones y estaciones de radar situadas en la costa iraní.
La contraofensiva de Estados Unidos se ejecutó apenas 24 horas después de que la Guardia Revolucionaria de Irán impactara con un dron de ataque unidireccional al navío comercial M/V Ever Lovely, de bandera de Singapur, mientras transitaba por la salida del estrecho en aguas próximas a la costa de Omán. El presidente Donald Trump recurrió a Truth Social para sentenciar que la maniobra iraní constituyó una agresión “insensata”. Según detalló el mandatario, Irán lanzó al menos cuatro unidades no tripuladas: tres fueron derribadas por las defensas estadounidenses y una golpeó la cubierta superior del carguero. “Se produjeron daños, pero el barco pudo continuar su travesía”, expuso.
Las claves del conflicto en el estrecho de Ormuz
El incidente encendió las alarmas de las agencias de comercio internacional y modificó el frágil escenario de tregua que se había alcanzado en la región. El desarrollo del conflicto se sintetiza en los siguientes puntos:
- Punto del impacto: la Agencia británica de Operaciones de Comercio Marítimo (UKMTO) localizó la agresión a 7,5 millas náuticas (14 kilómetros) al sureste de Dahit, una localidad perteneciente al sultanato de Omán. El daño principal se concentró en el puente de mando del navío mercante.
- Advertencia previa de Teherán: la agresión contra el carguero se dio pocas horas después de que el régimen de Irán emitiera una estricta advertencia a las empresas navieras globales para que evitaran transitar por rutas marítimas que no contaran con la autorización previa del país persa.
- El valor del paso marítimo: las hostilidades militares amenazan de forma directa el corredor hidrocarburífero más importante del planeta, dado que por las aguas del estrecho de Ormuz se transporta diariamente el 20% del crudo global.
- Acuerdo en peligro: este episodio quiebra una calma de ocho días y pone en jaque un memorando de entendimiento reciente por el cual Washington había suspendido por 60 días las sanciones petroleras a Irán y autorizado la venta de su crudo en dólares, a cambio de la libre y segura navegación comercial.
El impacto geopolítico de las detonaciones derivó en una serie de medidas de emergencia por parte de los organismos internacionales. El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), el panameño Arsenio Domínguez, precisó que unos 115 buques comerciales y un aproximado de 2.500 marineros fueron evacuados del estrecho de forma preventiva. La OMI mantiene activo su protocolo de asistencia para los cerca de 11.000 trabajadores de mar que quedaron varados en el área de conflicto tras declararse las alertas de navegación.
Las implicancias políticas a largo plazo de esta represalia aérea aún permanecen bajo estricto hermetismo. Cabe recordar que el propio Trump había advertido formalmente que cancelaría los diálogos de paz si Irán pretendía cobrar peajes u obstaculizar las vías navieras.
Durante una conferencia ante la prensa en el Despacho Oval, el líder de la Casa Blanca evitó detallar cuáles serán los próximos pasos diplomáticos o militares de su administración frente al régimen iraní: “Ya lo verán”, se limitó a responder a los periodistas acreditados. En tanto, desde el CENTCOM reafirmaron que las fuerzas norteamericanas permanecerán “presentes y vigilantes” para forzar el cumplimiento del libre tránsito.











